El portero Aldair Quintana, de 31 años y oriundo de Tolima, ha rescindido por voluntad propia su contrato con Atlético Bucaramanga y acordó su traspaso al Independiente del Valle de Ecuador tras el pago de la cláusula de rescisión por 350.000 dólares, según comunicó oficialmente el club bumangués. La barra Fortaleza Leoparda Sur despidió al guardameta en el coliseo Edmundo Luna Santos de Bucaramanga con un emotivo homenaje independiente que incluyó música y mensajes de gratitud, al tiempo que pidieron retirar su dorsal número 1 como un tributo permanente propuesto por el periodista e hincha Jotas Mantilla.
Quintana, quien se convirtió en referente histórico del Leopardos, disputó 120 partidos con el equipo, un récord en un solo club, manteniendo el arco en cero en 54 de ellos y atajando 11 penaltis durante su paso por la institución. Su decisión responde al deseo de jugar la Copa Libertadores, marcando así una transición clave tanto para su carrera como para Atlético Bucaramanga, que en 2024 conquistó su primer título liguero de la historia al vencer a Santa Fe, con el portero como figura indiscutible.
Legado imborrable en el ‘Leopardo’
El guardameta expresó su gratitud a la afición y al cuerpo técnico en medio de esta despedida cargada de simbolismo, dejando atrás una etapa dorada que incluyó la primera estrella para el club santandereano. Su partida, oficializada por el comunicado del equipo, no solo cierra un capítulo glorioso sino que abre interrogantes sobre el futuro del arco bumangués, mientras Quintana inicia una nueva aventura en el fútbol ecuatoriano con el Independiente del Valle.
Este adiós refuerza el estatus de Quintana como uno de los grandes ídolos del Atlético Bucaramanga, cuyo impacto trasciende las cifras y se refleja en el fervor de la hinchada que lo ovacionó por última vez en el icónico coliseo Edmundo Luna Santos.











