El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y la Unidad Especial de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec) avanzan en la construcción del nuevo Establecimiento de Reclusión de Orden Nacional en Riohacha, La Guajira, que abrirá sus puertas en junio de 2026 con capacidad para 1.722 internos. Este proyecto, con un avance físico del 88 por ciento y un costo total de 307.969 millones de pesos, se erige sobre una superficie de 36.000 metros cuadrados y responde a la urgente necesidad de aliviar la crisis de hacinamiento en el sistema penitenciario colombiano, supervisado por la Contraloría General de la República sin hallar irregularidades.
La iniciativa surge en cumplimiento de las sentencias de la Corte Constitucional 388 de 2013 y T-162 de 2015, así como del CONPES 4082 de 2022, ante un hacinamiento nacional del 27,6 por ciento que afecta a más de 22.400 personas en plazas inexistentes. En Riohacha, la situación es crítica: la cárcel local presenta un 267 por ciento de sobrepoblación y el centro transitorio de la Policía llega al 3.700 por ciento, lo que genera alertas de derechos humanos y presión social por condiciones dignas de resocialización.
Infraestructura adaptada a realidades locales
El complejo contará con ocho pabellones, incluyendo uno femenino para 152 internas, un pabellón especial para gestantes o madres con un centro de desarrollo infantil para 15 niños, y una maloka Wayuú con capacidad para 218 personas que fomentará el desarrollo cultural étnico. Además, dispondrá de áreas judiciales, administrativas, de visitas, sanidad, talleres, lavandería y un salón de armonización para indígenas, todo bajo un contrato de interventoría por 21 mil millones de pesos.
“El sistema de recolección de aguas residuales ya cuenta con un tratamiento que permite el reúso de caudales, de tal manera que se pueda disminuir el consumo de agua que es tan escasa en el distrito”
Juan José Casasfranco, subdirector de seguimiento a la Infraestructura
Estas innovaciones buscan no solo superar la sobrepoblación extrema en La Guajira, sino promover procesos de resocialización efectiva con perspectiva étnica, contribuyendo al tejido social en una zona desafiante.
“Para ellos se construyó una especie de maloka, que va a permitir el libre desarrollo de sus culturas étnicas, de tal manera que los funcionarios de custodia y vigilancia puedan contribuir en la construcción del tejido social y lograr el avance de la resocialización para lograr mejores condiciones en esa zona del país”
Coronel Daniel Gutiérrez, director del Inpec
“La necesidad de nuevos cupos integrales para las personas privadas de la libertad se enmarca en el documento CONPES estratégico 4082 del 2022 y en el cumplimiento de las sentencias de la Corte Constitucional 388 de 2013 y la T-162 de 2015, las cuales en conjunto buscan la creación de condiciones dignas y de seguridad para que la población privada de la libertad tenga procesos de resocialización efectiva”
Fidel Ignacio Espitia Ordóñez, director general (e) de la Uspec
Con esta nueva cárcel, Colombia da un paso clave para mitigar la crisis penitenciaria, alineándose con mandatos judiciales e internacionales que exigen entornos dignos y seguros, aliviando así la presión en La Guajira y fortaleciendo la resocialización en comunidades vulnerables.











