El juez de control de garantías Crisanto Rhenals Correa ordenó prisión preventiva contra Juan David Taboada Olivera, conocido como alias Tata, de 19 años, quien será recluido en la Penitenciaría El Bosque de Barranquilla por su presunta responsabilidad en el asesinato de las hermanas Sheridan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17 años. El doble crimen ocurrió en la noche del 18 de febrero en Malambo, Atlántico, donde los cuerpos de las menores fueron encontrados en una fosa común. Durante la audiencia posterior a su captura, el juez desechó la solicitud de detención domiciliaria presentada por la defensa, basándose en pruebas como testimonios, reconstrucción de los hechos y normativas legales como la sentencia 59.938/2020 de la Corte Suprema de Justicia, el artículo 313 del Código de Procedimiento Penal y el artículo 199 de la Ley 1098 de 2006.
La decisión se fundamentó en la gravedad del delito cometido contra menores de edad, el riesgo de fuga del implicado, el peligro que representa para la comunidad y la inferencia clara de su autoría. Alias Tata, quien salía sentimentalmente con una de las víctimas, habría convencido a las hermanas de salir de su casa en el barrio La Sierrita de Barranquilla para supuestamente divertirse, pero terminaron degolladas y ocultas en Malambo. Se conoció que las jóvenes fueron acusadas por el implicado de traicionarlo y planear entregarlo a la banda Los Costeños. Tras el asesinato, se inició una extorsión contra la madre de las víctimas, quien trabaja como empleada doméstica y había solicitado ayuda al Icbf sin obtener custodia directa; los extorsionadores pedían entre 5 y 50 millones de pesos simulando que las hermanas estaban vivas y serían devueltas.
Pruebas y captura del implicado
Entre las pruebas clave destaca el testimonio de un detenido con antecedentes judiciales, así como la confesión de otro partícipe en el crimen, donde se detalla que Tata degolló a la hermana mayor y colaboró en el ocultamiento de los cuerpos. La captura de alias Tata se produjo en la clínica Altos de San Vicente de Barranquilla, donde se presentó usando la identidad de su hermano después de sufrir un accidente en carreras ilegales en la Vía al Mar. La apelación de la defensa fue aceptada por la Fiscalía, las víctimas y el Ministerio Público, evidenciando además la falta de protección estatal hacia la familia, separada desde hace 12 años, aunque el Icbf proporcionó programas de acogimiento.
“Es posible que una persona con problemas judiciales pueda testificar”
Crisanto Rhenals Correa, juez de control de garantías
“Es por la gravedad del delito, la modalidad. Además, era una menor, era su novia o por lo menos estaba saliendo con ella, e hizo que saliera de su casa a divertirse”
Crisanto Rhenals Correa, juez de control de garantías
Este caso resalta la vulnerabilidad de las menores en entornos de violencia y crimen organizado en el Atlántico, donde la justicia busca garantizar que no haya impunidad frente a delitos tan atroces contra la niñez y adolescencia.











