La creadora de contenido bogotana Isabella Londoño sorprendió a sus seguidores al revelar en el programa «Hoy no se trabaja» de La Chula TV que su rostro se torció tras someterse recientemente a un procedimiento de bótox en la mandíbula para tratar su bruxismo, atribuyendo el percance a un posible exceso en la dosis por parte del doctor. El cambio, que incluye una sonrisa asimétrica y una torcedura visible en su cara, fue notado en grabaciones del programa el viernes pasado y se evidenció claramente al sonreír frente a la cámara, especialmente en fotos junto a invitados como Eli, Bruja Moderna y Juliana, e incluso en un momento en el carro con el vidrio bajado.
Isabella, quien se somete regularmente a estas inyecciones en el músculo grande de la mandíbula debido a su condición de bruxismo, confesó abiertamente durante la emisión conducida por Santiago Higuera, Ivana Gualdrón y Pablo Gabriel que inicialmente pensó que se trataba de un derrame cerebral, pero pronto descartó esa posibilidad al relacionarlo con el tratamiento estético. La influenciadora detalló cómo su músculo, descrito por ella misma como demasiado grande, provocó que el bótox actuara de manera inesperada esta vez, dejando su expresión facial alterada cada vez que ríe frente al monitor.
Reacciones y confesiones en vivo
En medio de la transmisión, Isabella expresó su sorpresa con frases como «muchachos, se me torció la cara» y detalló: «Tengo una confesión que hacerles. Debo decir que primero pensé que me estaba dando un derrame, pero no me estaba dando un derrame. Yo tengo bruxismo, entonces me ponen bótox acá (en la mandíbula) porque mi músculo es demasiado grande». Agregó que «ahora mi músculo es tan grande que creo que el doctor se excedió un poco en el bótox esta vez», y lamentó: «se me torció la cara y ahora cada que me ve en la cámara en el hijueputa monitor, cuando me río, me río es así».
«Ay, marica, la risa está como en diagonal. Ay, parce»
Santiago Higuera, conductor del programa
La revelación no solo generó risas y comentarios en el set, sino que rápidamente se viralizó en redes sociales, desatando una conversación sobre los riesgos inherentes a los procedimientos estéticos como el bótox, especialmente cuando se aplican para fines médicos como el tratamiento del bruxismo. Este incidente pone de manifiesto la importancia de la dosificación precisa en este tipo de intervenciones, según han destacado usuarios en plataformas digitales.











