Nueva EPS autoriza oncológicos para joven de 20 años tres días después de su muerte en Tunja

Compartir en redes sociales

Jeisson Javier Pinzón Sandoval, un estudiante de Economía de la UPC en Tunja de apenas 20 años que luchaba contra la leucemia linfoblástica aguda, falleció el sábado 14 de marzo en el Cancerológico de Tunja, tres días antes de que Nueva EPS, bajo intervención estatal, autorizara finalmente la entrega de los medicamentos oncológicos solicitados desde octubre del año anterior. La notificación de la disponibilidad del tratamiento llegó el jueves previo al deceso, pero para entonces el estado de salud del joven era ya irreversible, dejando a su familia en medio de una tragedia marcada por demoras en el sistema de salud colombiano.

Gratiniano Pinzón, padre de Jeisson, relató cómo pese a múltiples esfuerzos, incluyendo tutelas, desacatos judiciales, pronunciamientos públicos y gestiones directas ante altos funcionarios como el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, no obtuvieron respuesta oportuna. Incluso el tío del joven, Giovany Pinzón, militante del Pacto Histórico en Boyacá, se involucró en las gestiones, pero nada surtió el efecto necesario para salvarle la vida a tiempo. La autorización para la entrega de los medicamentos se formalizó el 17 de marzo de 2026, exponiendo las fallas crónicas en la provisión de tratamientos oncológicos en el país.

Una muerte que cuestiona el sistema de salud

El caso de Jeisson pone en evidencia los profundos problemas de acceso a medicamentos oncológicos en Colombia, agravados en el contexto de Nueva EPS bajo intervención estatal, donde los mecanismos de respuesta muestran insuficiencias evidentes y demoras que pueden costar vidas. La familia agotó todas las vías posibles, desde acciones judiciales hasta comunicaciones privadas con autoridades, sin lograr que el tratamiento llegara a tiempo para revertir el avance de la enfermedad.

“Apenas hasta el día jueves pasado nos llegó la notificación de la autorización, que ya estaba el medicamento, pero pues ya era, era demasiado tarde porque la salud de mi hijo ya estaba en, en un estado crítico”

Gratiniano Pinzón, padre de Jeisson

“Hubo tutelas, desacatos, pronunciamientos públicos, incluso comunicación privada con altos funcionarios, como usted lo menciona, pero desafortunadamente eso no surtió el efecto que debía surtir”

Gratiniano Pinzón, padre de Jeisson

Este lamentable desenlace no solo deja un vacío irreparable en la familia Pinzón, sino que reaviva el debate sobre la urgencia de reformas en el sistema de salud para garantizar entregas oportunas de tratamientos vitales, evitando que más historias como la de Jeisson terminen en tragedia evitable.

Sigue leyendo