En el corregimiento de Aguas Claras, en Ocaña, Norte de Santander, feligreses presentes en la parroquia San Juan Eudes reportaron un fenómeno insólito durante el Sermón de las Siete Palabras del Viernes Santo: la imagen de la Virgen Dolorosa derramó lágrimas de sus ojos en medio de la celebración litúrgica de Semana Santa, específicamente durante la cuarta y quinta palabra del sermón. El momento fue capturado en fotografías y videos por asistentes con sus dispositivos móviles, los cuales se viralizaron rápidamente en redes sociales.
El video del suceso acumuló más de 5.000 reproducciones en apenas un día, atrayendo no solo a los fieles locales sino también a creyentes de municipios cercanos que se acercaron a la parroquia para presenciar la imagen. Este evento, enmarcado en la tradicional liturgia de las Siete Palabras, generó un intenso debate en las plataformas digitales entre quienes lo interpretan como un signo divino y escépticos que cuestionan su autenticidad, aunque hasta el momento la Diócesis de Ocaña no ha emitido pronunciamiento oficial alguno.
Reacciones divididas en redes sociales
Las opiniones no se hicieron esperar en internet, donde usuarios expresaron posturas encontradas ante el fenómeno. Mientras algunos lo celebran como una manifestación celestial, otros lo atribuyen a causas naturales y advierten contra la idolatría.
«Sigan creyendo en eso. Dios es un Dios celoso. A solo Dios se puede adorar, solo a él. No a imágenes hechas por el hombre.»
Usuario en redes sociales
«Es una señal de que a Dios no le agrada la maldad humana y por eso nuestra madre llora en silencio.»
Usuario en redes sociales
«Es un milagro, que hermosa.»
Usuario en redes sociales
Explicaciones científicas y proceso eclesial
Especialistas en arte sacro consultados por el periódico El Frente sugieren que el fenómeno podría deberse a humedad y cambios de temperatura que provocan condensación en la madera policromada de la imagen, aunque ningún laboratorio ha analizado el líquido hasta ahora. La Iglesia Católica, por su parte, evalúa estos eventos con investigaciones exhaustivas antes de declarar cualquier suceso como milagroso, manteniendo así un enfoque riguroso ante reportes de este tipo.












