En las vísperas de la decisión del Banco de la República sobre las tasas de interés, programada para el 31 de marzo, la firma de analistas Crowe Co alertó sobre cinco tipos de deudas que están presionando la liquidez mensual de los hogares colombianos debido a las elevadas tasas de interés. Estas deudas incluyen tarjetas de crédito, créditos de consumo, refinanciaciones, compras a cuotas y cupos rotativos o sobregiros, las cuales reducen el margen disponible para gastos esenciales en un contexto de tasa de política monetaria en 10,25 por ciento e interés bancario corriente para crédito de consumo cercano al 17 por ciento efectivo anual.
El análisis de Crowe Co destaca cómo el costo elevado del crédito mantiene una fuerte presión sobre los presupuestos familiares en Colombia, donde la inflación anual de febrero se situó en 5,29 por ciento. Estas obligaciones financieras no solo consumen gran parte del ingreso disponible, sino que también generan un riesgo inminente de restricción en gastos básicos como mercado, transporte y servicios públicos, mucho antes de que se produzca una mora en los pagos.
Las deudas que más impactan el equilibrio financiero
Entre las deudas identificadas, las tarjetas de crédito representan un peligro particular porque el pago mínimo destina la mayor parte del monto a intereses, perpetuando la deuda principal sin reducirla significativamente. Los créditos de consumo, por su parte, implican un recorte drástico en el ingreso restante tras la cuota mensual, dejando poco espacio para imprevistos. Las refinanciaciones, aunque bajan la cuota inicial, extienden el plazo de pago y encarecen el costo total de la deuda. Las compras a cuotas se acumulan con frecuencia en suscripciones, electrodomésticos y dispositivos móviles, sumando múltiples compromisos que erosionan la liquidez. Finalmente, los cupos rotativos o sobregiros señalan una insuficiencia presupuestaria crónica y elevan de manera exponencial el costo total por su alto interés.
Expertos de Crowe Co enfatizan que cualquier ajuste en la tasa de política monetaria por parte del Banco de la República podría trasladarse de forma dispar a los usuarios, dependiendo del tipo de deuda, lo que subraya la necesidad de que los hogares revisen sus finanzas ante este panorama de alta presión crediticia.












