Las mujeres en Colombia enfrentan un mayor riesgo de problemas de salud mental, como depresión y trastornos emocionales, debido a la sobrecarga de trabajo no remunerado, la desigualdad de género y las responsabilidades de cuidado, según estudios recientes del Observatorio de Mujeres y Equidad de Género en colaboración con la Secretaría Distrital de la Mujer y la empresa THT Company. Estos análisis, que incluyen datos de 20.050 mujeres en 12 países de América Latina, destacan cómo la acumulación de responsabilidades económicas, domésticas y de cuidado genera una presión sostenida, agravada por la precariedad laboral, la desigualdad salarial y las violencias basadas en género.
Entre las cifras más alarmantes, las jefas de hogar presentan un 59% más de riesgo de depresión, mientras que las mujeres con orientaciones sexuales e identidades de género diversas enfrentan un 69% adicional de probabilidad. Sin embargo, las redes de apoyo sólidas pueden reducir este riesgo hasta en un 43%. Los estudios identifican factores como las condiciones laborales precarias y la exposición a violencias de género como principales desencadenantes, junto con síntomas como agotamiento persistente, sentimientos de culpa, problemas de sueño, irritabilidad frecuente y dolores físicos inexplicables.
Inteligencia emocional y variaciones regionales
El estudio de THT Company revela que las mujeres en la región poseen una mayor inteligencia interpersonal que intrapersonal, con puntajes que aumentan según el nivel educativo y la edad, alcanzando su máximo entre los 42 y 53 años. Países como Perú y Ecuador destacan en estos indicadores, mientras que en Colombia, departamentos como Norte de Santander y Atlántico superan el promedio nacional en la gestión de emociones ajenas.
“Desde la práctica clínica vemos cómo la combinación de responsabilidad económica, trabajo doméstico y cuidado no remunerado genera una sobrecarga sostenida”
Lorena Cudris-Torres, doctora en Psicología
La experta Lorena Cudris-Torres, doctora en Psicología, enfatiza la necesidad de atención profesional ante señales como cansancio que no mejora con el descanso, pérdida de interés en actividades placenteras, cambios en el sueño, irritabilidad, dificultades de concentración o sentimientos recurrentes de culpa y desesperanza que perduran varias semanas. “Si el cansancio no mejora con el descanso, si hay pérdida de interés en actividades antes gratificantes, cambios en el sueño, irritabilidad frecuente, dificultad para concentrarse o sentimientos recurrentes de culpa y desesperanza que persisten durante varias semanas, es fundamental buscar orientación profesional”, advierte.
Para contrarrestar estos riesgos, se promueven estrategias como el Sistema Distrital del Cuidado y la Ruta Única de Atención, accesibles a través de la línea 123 o la Línea Púrpura Distrital al 01 8000 112 137 y WhatsApp 300 755 1846. Los vínculos sociales y redes de apoyo emergen como factores protectores clave, subrayando la importancia de políticas públicas que alivien la sobrecarga y fomenten la equidad en Colombia y América Latina.












