Más de 80 personas resultaron damnificadas en el municipio de Lebrija, en Santander, tras más de 12 horas de lluvias intensas que provocaron el desbordamiento de quebradas y generaron inundaciones que destruyeron viviendas y enseres en cuatro barrios, con especial impacto en Campo Alegre. Entre los afectados se encuentra don Oviedo, un habitante cuya casa quedó bajo el agua precisamente durante el funeral de su hijo, que tuvo que posponerse de las 10:00 de la mañana a las 2:00 de la tarde para rescatar a su familia, incluyendo a su esposa y a sus hijos de dos y siete años, cuando el agua alcanzó casi el techo de la vivienda.
El agua llegó a medir hasta dos metros de altura, obligando a las autoridades a realizar evacuaciones masivas y a desplegar motobombas durante la noche para drenar las zonas inundadas, afectando a 72 familias en total, así como comercios como un aserrío donde trabajaba Alina Olave. Las precipitaciones torrenciales paralizaron las actividades económicas y generaron temor entre la población ante la posibilidad de nuevas lluvias.
Testimonios de dolor en medio de la tragedia
Don Oviedo relató con amargura cómo perdió todo en la inundación: sus enseres, ropa y pertenencias quedaron irreconocibles bajo el agua, mientras intentaba salvar a su familia en un momento tan delicado como el sepelio de su hijo. Alina Olave, por su parte, describió el pánico en el aserrío, donde el agua subió tan rápido que no pudieron sacar nada, solo algunos cabos de herramientas que igualmente se perdieron.
“Todos mis enseres se dañaron, todo quedó bajo el agua. Mi ropita, todo, se puede decir que quedó en la calle”.
Don Oviedo, habitante afectado
“Me tocaba presentarme al funeral de mi hijo porque lo enterramos a las 10:00 de la mañana, pero se pospuso para las 2:00 por el mismo motivo de la inundación, porque yo tenía que sacar a mi familia porque la quebrada se desbordó”.
Don Oviedo, habitante afectado
“El agua se estaba metiendo al aserrío y empezó a subir súper rápido, no alcanzamos a soltar nada”.
Alina Olave, trabajadora de aserrío
Respuesta institucional y llamados a la acción
La Alcaldía de Lebrija declaró calamidad pública para agilizar la evaluación de daños y la entrega de ayudas humanitarias a los afectados. Las autoridades ya organizan la distribución de víveres y evalúan las pérdidas en viviendas y comercios, mientras los damnificados exigen una intervención urgente en las quebradas y el alcantarillado para prevenir futuras emergencias. La situación subraya la vulnerabilidad de la zona ante fenómenos climáticos extremos, dejando a la comunidad en alerta.












