El retraso en el giro de subsidios y compensaciones para el gas licuado de petróleo (GLP) por parte del Gobierno de Gustavo Petro pone en riesgo el suministro a más de un millón de hogares vulnerables en Colombia, acumulado una deuda superior a los 43.000 millones de pesos. Alejandro Martínez Villegas, presidente de la Asociación Colombiana del GLP (Gasnova), alertó sobre esta situación que afecta principalmente a estratos 1 y 2 en zonas rurales, barrios urbanos bajos y comunidades étnicas, incluyendo regiones apartadas como Nariño, donde el Ministerio de Minas y Energía ya verificó los montos pendientes de 2025, pero las resoluciones de pago no se han expedido por falta del visto bueno del Ministerio de Hacienda.
La demora abarca subsidios para cilindros de GLP, redes urbanas de distribución y compensaciones para el transporte, con pagos suspendidos en redes desde marzo de 2025, resoluciones pendientes de octubre y noviembre de ese año, validaciones entre diciembre de 2025 y enero de 2026, y una deuda específica en transporte que al corte de febrero de 2026 alcanza los 7.100 millones de pesos. Este incumplimiento en los trámites administrativos compromete la estabilidad financiera de las distribuidoras, que dependen de estos recursos para mantener el servicio en hogares que usan el GLP como única fuente de energía para cocinar, sin acceso a gas natural.
Impacto en más de un millón de familias
Entre los más afectados figuran 360.000 personas de estratos bajos en redes urbanas, con una deuda de 36.000 millones de pesos, lo que podría derivar en interrupciones del suministro y crisis financieras para las empresas distribuidoras. Colombia, que importa gas desde Venezuela para cubrir la demanda, enfrenta ahora riesgos sociales y económicos por el impacto en la cocción de alimentos y actividades esenciales de familias vulnerables, especialmente en el transporte clave para regiones como Nariño.
“A pesar de que el Ministerio de Minas y Energía ya verificó los montos pendientes de 2025, las resoluciones de pago no han sido expedidas porque el Ministerio de Hacienda no ha dado el visto bueno”
Alejandro Martínez Villegas, presidente de la Asociación Colombiana del GLP (Gasnova)
Gasnova advierte que sin la agilización de estos pagos ya verificados, el acceso al GLP quedará comprometido, exacerbando la vulnerabilidad de estos hogares y potencialmente generando desabastecimiento en cilindros y redes urbanas.
“Es imperativo que el Gobierno nacional agilice los trámites administrativos y priorice el giro de estos recursos que ya están verificados y disponibles. Estos pagos garantizan el acceso al GLP para más de un millón de ciudadanos que lo usan para cocinar”
Alejandro Martínez Villegas, presidente de Gasnova
La Asociación Colombiana del GLP urge al Gobierno a priorizar estos giros para evitar una crisis mayor que afecte la estabilidad de las familias más necesitadas en todo el país.












