La Federación Nacional de Departamentos (FND), liderada por su presidenta Rafaela Cortés, lanzó una alerta urgente ante la posible liquidación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) intervenidas en Colombia, advirtiendo que esta medida impulsada por el Gobierno Nacional podría generar una deuda incobrable de hasta 4,5 billones de pesos para los hospitales públicos o Empresas Sociales del Estado (ESE). Esta proyección surge tras la instrucción oficial de cerrar las entidades en quiebra y se basa en datos del Sistema de Información Hospitalario (SISHO) y en una reciente publicación de la revista Semana, destacando que las ocho EPS intervenidas acumulan deudas por 10,6 billones de pesos con estos centros médicos, de las cuales históricamente el 99 por ciento resulta irrecuperable.
El impacto financiero sería devastador especialmente si se liquidan seis de estas ocho EPS, con un foco particular en la Nueva EPS, que por sí sola adeuda 6,04 billones de pesos a los hospitales públicos. La FND subraya la ausencia de un plan de transición territorial y de respaldo técnico adecuado, lo que agravaría la crisis operativa en regiones y territorios con menor capacidad financiera, profundizando desigualdades y poniendo en riesgo la estabilidad del sistema de salud colombiano.
Ocho requerimientos urgentes para evitar el colapso
En respuesta a esta situación, la FND, respaldada por los gobernadores departamentales, presentó ocho exigencias concretas al Gobierno Nacional, entre las que destacan la creación inmediata de una mesa técnica conjunta con los ministerios de Salud y Hacienda para analizar el panorama; la protección de la cartera pública de los hospitales; la certificación de aseguradores alternativos por cada región; y una claridad absoluta sobre el manejo de la deuda de la Nueva EPS y las EPS mixtas. Estas demandas buscan mitigar los efectos de una liquidación apresurada que podría interrumpir tratamientos crónicos, sesiones de diálisis y quimioterapias, afectando directamente a millones de colombianos en todo el país.
“Lo que está en juego es la atención de millones de colombianos (…) por decisiones improvisadas”
Rafaela Cortés, presidenta de la FND
La advertencia de la FND no solo resalta el peligro inminente para la prestación de servicios de salud en zonas rurales y departamentales con recursos limitados, sino que también cuestiona la falta de una estrategia integral tras la publicación de Semana sobre los riesgos sin una transición ordenada, instando al Gobierno a priorizar la continuidad asistencial sobre medidas unilaterales que podrían desestabilizar aún más un sistema ya frágil.












