En la finca Alejandría, ubicada en el kilómetro 38 de la vía El Viajano-San Marcos, en el municipio de San Marcos del departamento de Sucre, se encuentra el Caucho Guacarí, un imponente Ficus insipida reconocido como el árbol más grande de Colombia. Con una altura de 35 metros y un diámetro de copa que alcanza los 75 metros, este coloso natural destaca por su extraordinaria expansión horizontal y su capacidad para multiplicarse mediante raíces aéreas que descienden de las ramas, tocan el suelo y generan nuevos troncos. Sembrado hace más de seis décadas como un romántico regalo de un hombre a su esposa por los dueños de la finca, este ejemplar se ha convertido en un símbolo vivo de la biodiversidad colombiana.
Colombia alberga entre 40.000 y 45.000 especies de plantas, lo que representa entre el 10 y el 20 por ciento de la flora mundial, y el Caucho Guacarí encarna la grandeza de esta riqueza natural, similar a otros higuerones de gran tamaño en la región. Situado entre el río San Jorge y las sabanas del Caribe colombiano, este árbol no solo impresiona por sus dimensiones, sino también por su rol como atractivo turístico en Sucre, atrayendo visitantes que buscan conectar con la naturaleza en una finca privada abierta al público.
Un destino educativo con reglas para su preservación
Los interesados en conocer de cerca esta maravilla pueden visitar el sitio de 8:00 de la mañana a 6:00 de la tarde, pagando una tarifa de entrada de 7.000 pesos colombianos. Como sitio educativo enfocado en la conservación ambiental, la finca impone restricciones estrictas para proteger al árbol: está prohibido trepar, sentarse o apoyarse en él, así como ingresar alimentos, bebidas alcohólicas, envases de vidrio o aerosoles, garantizando que generaciones futuras puedan seguir admirando su esplendor.
El Caucho Guacarí no solo consolida a San Marcos como un referente de ecoturismo en Sucre, sino que invita a reflexionar sobre la importancia de preservar estos tesoros naturales en un país de incomparable diversidad vegetal.












