La senadora del Pacto Histórico y jefa de debate de Iván Cepeda, María José Pizarro, cuestionó con vehemencia en su cuenta de X la presunta investigación que Estados Unidos estaría llevando a cabo contra el presidente Gustavo Petro por presuntos vínculos con el narcotráfico, tal como lo reportó The New York Times recientemente. Pizarro desestimó las acusaciones al afirmar que no existe argumento alguno para perseguir a un mandatario que ha dedicado su carrera política a denunciar la alianza entre el poder político y las mafias, así como la corrupción arraigada en las instituciones.
El informe del prestigioso diario neoyorquino, basado en fuentes anónimas, revela que fiscales de los distritos de Manhattan y Brooklyn, en colaboración con la DEA, iniciaron una pesquisa preliminar sobre posibles encuentros del presidente Petro con narcotraficantes y la recepción de fondos de estos para su campaña presidencial de 2022. Estas revelaciones han generado un revuelo nacional e internacional, exacerbando las tensiones entre Colombia y Estados Unidos por las políticas antidrogas, especialmente ante la inminente administración de Donald Trump en 2025. Pizarro no solo rechazó las motivaciones detrás de esta supuesta indagación, sino que sugirió abiertamente que podría tratarse de una estrategia de injerencia extranjera en los asuntos internos del país.
Defensa de la soberanía y rechazo a la derecha colombiana
En una serie de mensajes publicados en la red social X, la senadora enfatizó la falta de bases para tales imputaciones, recordando que las acusaciones de narcotráfico contra Petro datan desde su campaña de 2022, pero carecen de sustento formal. «Esto está por comprobarse. Lo cierto es que no existe argumento para investigar a un hombre como el presidente @petrogustavo, que ha denunciado a lo largo de su vida política la alianza entre el poder político y las mafias, así como la corrupción enquistada en el poder», escribió Pizarro. Además, arremetió contra la derecha colombiana por respaldar lo que calificó como una persecución injusta: «Es inaceptable que la derecha colombiana respalde que una potencia extranjera persiga jurídicamente a un presidente que elegimos popularmente millones. Las decisiones políticas y judiciales de nuestro país las toma, como nación soberana, el pueblo de Colombia. ¡Soberanía siempre!».
«¿O se trataría de una estrategia de injerencia extranjera en Colombia?»
María José Pizarro, senadora del Pacto Histórico
Por su parte, la Embajada de Colombia en Estados Unidos respaldó esta postura al instar a tratar el reporte con cautela, argumentando que «el contenido del reporte […] carece de base legal o fáctica y se apoya en fuentes anónimas sin confirmación institucional», y que «ninguna autoridad competente ha emitido una resolución o notificación formal». Esta reacción oficial subraya la delicada situación diplomática y el llamado a la prudencia ante informaciones no validadas, en un contexto de crecientes fricciones bilaterales por el manejo de la droga y la implicación de agencias como la DEA.












