Simeón Pérez Marroquín, conocido como «el Viejo», confesó ante la Fiscalía que la disidencia de las Farc conocida como Segunda Marquetalia ordenó el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, del partido Centro Democrático. El atentado ocurrió el 7 de junio del año pasado en el parque El Golfito, en el barrio Modelia del occidente de Bogotá, donde el parlamentario resultó gravemente herido y falleció el 11 de agosto. Según la confesión publicada exclusivamente por la revista Semana, la orden directa vino de José Manuel Sierra Sabogal, alias Zarco Aldinever, quien recibió la información de Kendry Téllez Álvarez, alias Yako. Pérez Marroquín enfrenta una condena de 22 años de prisión por su participación en este magnicidio, planeado como una operación de alto impacto político durante las negociaciones de la Paz Total con el gobierno de Gustavo Petro.
El plan involucró la recluta de sicarios por parte de Élder José Arteaga Hernández, alias Chipi, y el suministro del arma por una mujer conocida como «Katherine». Se utilizó incluso a un menor de edad en la ejecución, y hubo un intento previo fallido en el barrio Villa Amalia. Pérez Marroquín detalló que por la muerte de Uribe Turbay se prometieron mil millones de pesos, de los cuales él recibió inicialmente solo 500 mil pesos, mientras que otros 600 millones estaban destinados a sobornos o eliminaciones de investigadores para encubrir el crimen. «El Viejo» y Yako se conocían desde su tiempo en la cárcel La Picota por un homicidio anterior y se reencontraron en Cúcuta para negocios ilegales, lo que facilitó el contacto para esta operación liderada por la estructura de Iván Márquez, con Gonzalo alias Diógenes Medina como lugarteniente y redes de delincuencia común en Bogotá.
Confesión revela motivaciones y encubrimiento
En su declaración, Pérez Marroquín explicó que Yako le informó directamente sobre la orden de la Segunda Marquetalia, grupo liderado por Iván Márquez y Zarco Aldinever, quien fue asesinado por el Eln en agosto de 2023. La disidencia negociaba entonces la Paz Total, lo que contextualiza el alto perfil político del atentado. Tras el crimen, se intentó trasladar a «Katherine» a Florencia para evadir la captura, pero ella fue detenida el 14 de junio. La confesión ha generado un impacto significativo, con capturas de varios implicados, imputaciones por homicidio agravado, concierto para delinquir, uso de menores y porte ilegal de armas, aunque Yako permanece prófugo en Venezuela.
«Quien me informó que la Segunda Marquetalia era la que había ordenado esta operación en contra del senador Miguel Uribe fue Kendry Téllez Álvarez, alias Yako».
Simeón Pérez Marroquín, alias «el Viejo»
«600 millones de pesos que se iban a pagar para que no metieran en esa investigación a Kendry o no llegaran más arriba (…). Esa plata era para tenerla lista por si se podía llegar a los que llevaban la investigación; si comían (se dejaban sobornar), se los daban; pero si no lo hacían, para que no llegaran a los autores. Tocaba ‘mochar la cabeza’…»
Simeón Pérez Marroquín, alias «el Viejo»
Finalmente, «el Viejo» admitió que la causa principal del crimen fue el dinero, subrayando cómo las redes criminales comunes se entrelazan con estructuras guerrilleras disidentes para ejecutar operaciones de esta magnitud. Esta revelación fortalece las investigaciones de la Fiscalía y resalta las tensiones en el proceso de paz, donde figuras como Uribe Turbay eran vistas como obstáculos por estos grupos armados.












