En la madrugada del domingo 22 de marzo, un artefacto explosivo fue detonado contra una patrulla de la Policía de Norte de Santander en el barrio San Cristóbal de Chinácota, en el departamento de Norte de Santander, sin que se registraran víctimas ni heridos. El dispositivo, dejado previamente en un lote residencial, se activó al paso del vehículo policial que realizaba vigilancia nocturna, en lo que las primeras indagaciones señalan como una posible represalia por los recientes operativos contra el microtráfico en la zona.
Chinácota, conocido tradicionalmente como un municipio tranquilo en Norte de Santander, ha visto un incremento en las acciones de las autoridades, que anunciaron operativos más estrictos tanto en la zona urbana como en la rural para combatir estas actividades ilícitas. El alcalde Ramiro Luna ha sido informado del incidente, mientras que la Policía avanza en las investigaciones para identificar a los responsables, en un contexto de mayor tensión por la presión contra las redes de microtráfico.
Otro suceso trágico sacude al municipio
Este atentado se suma a otro lamentable incidente ocurrido recientemente en Chinácota, donde Yuris Cristel Camila García Manrique, de 28 años, perdió la vida en el tobogán del parque Entre Flores. La mujer fue expulsada de un neumático durante el juego, golpeó una estructura y falleció mientras era trasladada a un centro médico en Cúcuta. El parque, que carecía de los permisos necesarios, fue sellado de inmediato por las autoridades, y la Fiscalía Seccional ya investiga los hechos, incluyendo presuntas irregularidades como la solicitud de operarios para afirmar que el accidente sucedió en una zona de cuatrimotos.
Con cero heridos en el ataque explosivo, las autoridades mantienen la investigación en curso para dar con los autores del hecho, al tiempo que refuerzan las medidas de seguridad en el municipio, alterando la habitual paz de esta localidad nortesantandereana.












