Jerónimo Alberto Uribe, abogado, empresario e hijo menor del expresidente Álvaro Uribe Vélez, debutó recientemente como columnista digital en la plataforma X con un artículo titulado «El llanero solitario: vida y obra de Daniel Coronel», en el que cuestiona de manera contundente la ética periodística del reconocido periodista Daniel Alfonso Coronel Castañeda y sus presuntas relaciones con figuras vinculadas al crimen organizado. En su texto, Uribe analiza la trayectoria profesional de Coronel, fundador y accionista mayoritario de NTC Televisión, programadora del noticiero Noticias Uno, y pone en tela de juicio las operaciones de esta empresa, incluyendo contratos estatales millonarios y alianzas controvertidas.
La columna marca el ingreso de Jerónimo Uribe al mundo de la opinión escrita en redes sociales, desde donde desglosa hitos de la carrera de Coronel, como su ingreso en 1991 como accionista de NTC a los 26 años, cuando ganó la licitación de un noticiero cuyos equipos provenían del extraditado Justo Pastor Perafán. Uribe también menciona que Marco Antonio Cañón, socio de NTC, vendió su empresa a Perafán, y destaca que «el único que puso dinero fue Pastor, que puso todos los equipos… otros ponían influencias».
Transacciones controvertidas y contratos estatales
En 1992, según el relato de Uribe, Coronel vendió una participación mayoritaria de NTC a César Villegas, conocido como ‘El Bandi’, quien fue capturado en 1997 por enriquecimiento ilícito, aunque los hechos ocurrieron en 1994 mientras aún era socio. Coronel recompró esa participación en 1996, pero Uribe cuestiona el origen de los fondos utilizados para esa operación. Además, afirma que la fortuna de Coronel no se debe a un genio empresarial, sino a su habilidad para contratar con el Estado, acumulando más de 50 mil millones de pesos en contratos durante la administración de Juan Manuel Santos. Uribe describe esta vida de «noticieros, contratos millonarios, canales adjudicados a dedo, espacios en medios reconocidos» como el retrato de un magnate, no de una víctima de un estado policial.
“Discurría el año de 1991 y la fortuna le sonrió a Daniel Alfonso Coronel Castañeda. A sus escasos 26 años se convirtió en accionista de NTC y se ganó la licitación de un noticiero. Comenzó la trayectoria de un hombre que ha construido su notoriedad ‘arrodillando al establecimiento’ siendo a su vez uno de sus hijos más consentidos”
Jerónimo Alberto Uribe, columnista
“En 1992, Daniel le vendió una participación mayoritaria de NTC a César Villegas, alias ‘El Bandi’, la misma que le recompró en 1996, un año antes de que Villegas fuera capturado por enriquecimiento ilícito. Sin embargo, los hechos por los que fue condenado ocurrieron en 1994, siendo aún socio de Daniel. ¿De dónde salió el dinero para comprarle las acciones a Villegas? Tampoco se sabe”
Jerónimo Alberto Uribe, columnista
Coronel, quien vivió en California y Miami, vendió NTC en 2021 a un grupo de inversionistas y actualmente labora en Noticias Univisión en Estados Unidos. Uribe cierra su columna contrastando el legado de su padre, líder del Centro Democrático, con lo que califica como una nota al pie en la historia del contratista Coronel.
“Daniel ha construido su fortuna no por su genio empresarial, sino por su gran habilidad para contratar con el Estado. A plata de hoy, los contratos que sus sociedades obtuvieron en esa administración suman más de $50 MIL MILLONES DE PESOS”
Jerónimo Alberto Uribe, columnista
“El legado de Álvaro Uribe se afianzará con el paso del tiempo. Del contratista, solo quedará un pie de página. Las cenizas de una vida dedicada a demonizar a otros por pecados que siempre lo han perseguido a Él”
Jerónimo Alberto Uribe, columnista
Esta publicación de Jerónimo Uribe genera un nuevo capítulo en el cruce entre política, periodismo y negocios en Colombia, donde las acusaciones reviven debates sobre transparencias pasadas en el sector mediático.












