El Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) ha dado a conocer su “Guía del comprador sobre pesticidas en productos agrícolas” para el año 2026, en la que destaca la denominada “Docena Sucia” de frutas y verduras con los mayores niveles de residuos de pesticidas. Esta lista, encabezada por las espinacas, fresas y uvas, se basa en un exhaustivo análisis realizado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que examinó 54.344 muestras de 47 tipos de frutas y verduras, todas lavadas y preparadas de manera similar a como se consumen en los hogares, con el objetivo de detectar la presencia de pesticidas persistentes incluso después de estos procesos.
Entre los productos de la “Docena Sucia” figuran también nectarinos, melocotones, cerezas, manzanas, moras, peras, patatas y arándanos, donde se identificaron 264 pesticidas distintos en total, de los cuales 203 aparecieron en estas variedades. Las espinacas lideran con la mayor concentración de residuos por peso, mostrando un promedio de cuatro o más tipos de pesticidas por muestra, mientras que los PFAS, conocidos como “químicos eternos”, se detectaron en más del 60% de las muestras de esta docena problemática.
Riesgos para la salud asociados a la exposición
Estudios previos han vinculado la exposición a estos pesticidas con graves problemas de salud, como partos prematuros, malformaciones congénitas, abortos, daños genéticos, enfermedades cardíacas, cáncer, alteraciones hormonales y problemas de fertilidad. Los niños enfrentan un riesgo mayor, ya que estos compuestos pueden afectar su desarrollo, causar bajo peso al nacer y provocar enfermedades graves, según advierte la Academia Estadounidense de Pediatría. En cuanto a los PFAS, se les asocia con cáncer, trastornos tiroideos, colesterol elevado, daño hepático, disminución de la fertilidad y afectaciones al sistema inmunológico.
La “Clean Fifteen” y recomendaciones prácticas
Por el contrario, la guía destaca una “Clean Fifteen” con menores residuos de pesticidas, que incluye piña, maíz dulce, aguacate, mango, plátano, zanahoria y kiwi. Ante estos hallazgos, el EWG recomienda priorizar el consumo de productos orgánicos para la “Docena Sucia”, lavar minuciosamente todas las frutas y verduras, y mantener una dieta variada para minimizar riesgos. Sin embargo, la Alianza para la Alimentación y la Agricultura (AFF) y la industria de plaguicidas critican el informe, argumentando que los niveles detectados están por debajo de los límites regulatorios y cuentan con amplios márgenes de seguridad.












