En la estación Pradera del sistema TransMilenio en Bogotá, al menos cinco guardas de seguridad con rostros cubiertos agredieron físicamente a presuntos colados el martes 24 de marzo de 2026, durante un operativo de control de accesos. Un video difundido en redes sociales capturó el momento en que los vigilantes propinaron golpes a las personas que intentaban ingresar sin pagar el pasaje, dejando a un hombre con el rostro ensangrentado, según imágenes posteriores que circularon ampliamente.
Testigos presentes intervinieron verbalmente para detener la agresión, mientras el incidente generaba indignación inmediata. El material audiovisual, compartido por la cuenta @PasaenBogota en la plataforma X, muestra cómo los guardas actuaron con fuerza excesiva contra los involucrados, incluyendo mujeres, en un claro exceso de su rol como vigilantes privados encargados solo de prevenir entradas irregulares, sin funciones policivas.
Reacciones polarizadas y rechazo oficial
Las redes sociales se llenaron de reacciones divididas: mientras algunos usuarios apoyaron a los guardas por combatir el colado, otros criticaron duramente la violencia desmedida. TransMilenio rechazó los hechos de manera categórica y solicitó a la comunidad un comportamiento adecuado para evitar estos episodios.
«Pegándole bolillo a las mujeres. No es la forma, no es la forma. No es la forma pegándole a una mujer. Por un pasaje no es la forma. A usted no lo van a ascender por eso, por pegarle a una mujer. Ni le van a subir el sueldo.»
Persona increpando a un vigilante, según video de testigos
Otras voces en la escena clamaban “Basta, ya no más”, “Llamen al cuadrante” y “Esa no es la forma”, reflejando el descontento colectivo ante la escena. Este suceso pone en evidencia las tensiones diarias en el transporte masivo bogotano y cuestiona los límites del uso de la fuerza por parte de los vigilantes privados.












