El presidente Gustavo Petro enfrenta fuertes críticas por minimizar denuncias de violencia de género contra cercanos funcionarios de su gobierno, como el director de RTVC Hollman Morris, el exministro y actual embajador Armando Benedetti, y el empresario de conciertos Ricardo Leyva. Las acusaciones provienen de mujeres como las periodistas Lina Castillo y María Antonia García de la Torre, así como Adelina Guerrero y Karen Santos, exesposa de Leyva, quienes han relatado episodios de acoso sexual, violencia intrafamiliar e intento de feminicidio en contextos como Bogotá para los casos de Morris en 2019, un incidente en julio de 2024 entre Guerrero y Benedetti, y otro en diciembre de 2025 en un hotel de Cali involucrando a Santos y Leyva.
Petro ha respondido públicamente en su cuenta de X, en una entrevista con Juanpis González el 3 de mayo de 2025 y en declaraciones generales, argumentando que estos procesos judiciales no han concluido con condenas penales y priorizando la ausencia de fallos definitivos. Las denuncias contra Morris fueron archivadas en dos ocasiones, con Castillo rectificando sus declaraciones, lo que llevó a Petro a celebrar su «inocencia» en redes y nombrarlo director de RTVC. En el caso de Guerrero contra Benedetti, la denuncia también fue archivada, y ella lo describió como un malentendido en 2026, aunque Benedetti enfrenta otras acusaciones de Sarabia y la magistrada Lombana, a quien insultó públicamente. Santos, por su parte, denunció agresiones físicas, persecución con cuchillo, favoritismo policial y secuelas como la pérdida de visión en un ojo, afirmando “O hablo o me matan”.
Declaraciones que avivan el debate
Las respuestas de Petro han generado atención mediática y cuestionamientos de activistas y directores de medios, quienes reprochan su enfoque en la falta de condenas. Testimonios de otras mujeres respaldan la denuncia de Castillo contra Morris, mientras los casos permanecen en Fiscalía o archivados sin resolución penal.
“Además de las típicas frases por ir en falda, soy de rasgos morenos, un día empezó el primer comentario, salió alusivo al tema de que quería estar con una morena y me picaba el ojo. Una vez salimos a almorzar con todo el equipo, me pidió que me sentara al lado de él y me tomó de las piernas”
Lina Castillo, periodista
“Me agarró a la fuerza, me manoseó y me besó en la boca. Mi reacción fue de asco y sorpresa y lo separé de mí como pude”
María Antonia García de la Torre, periodista
El mandatario ha enfatizado su posición con frases como “No están realmente condenados o procesados penalmente” y “No es un asunto de creer. Yo no puedo manejar las relaciones públicas, el manejo del Gobierno, simplemente por creencias”, añadiendo en tono coloquial “Yo no me meto en esas peleas. De ahí solo se sale aruñado”. Estas posturas han intensificado el escrutinio público sobre cómo el Gobierno aborda las denuncias de género en su círculo cercano, en medio de procesos judiciales pendientes.












