Imputado acepta cargos por feminicidio agravado de pareja e hijas en Bosa Atalayas, Bogotá

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Cristian Camilo Valencia Hurtado, el principal implicado en el triple feminicidio agravado ocurrido en una vivienda del barrio Atalayas, en la localidad de Bosa al sur de Bogotá, aceptó plenamente los cargos formulados por la Fiscalía General de la Nación durante una audiencia en el Juzgado 044 Penal Municipal con Función de Control de Garantías. Los hechos, perpetrados entre el viernes 20 y el martes 24 de marzo, involucraron el asesinato de su pareja sentimental, Deisy Granados Arboleda de 42 años, y de sus hijas Karen Penagos Granados de 20 años y Daniela Penagos Granados de 17 años, mediante un ataque con arma cortopunzante en zonas vitales que impidió cualquier posibilidad de escape en el espacio cerrado de la vivienda.

La denuncia inicial provino de un familiar que alertó a la línea 123 por la falta de noticias de las víctimas, lo que llevó a la intervención de bomberos que hallaron los cuerpos. La relación entre el agresor y Deisy Granados duraba más de diez años con convivencia permanente, marcada por un contexto de violencia de género caracterizado por dominación, control, celotipia y sentimientos de posesión, con antecedentes de amenazas y maltratos previos denunciados por las víctimas ante las autoridades.

Contexto de violencia intrafamiliar y aceptación de responsabilidad

La fiscal encargada del caso detalló que las agresiones se ejecutaron en un marco de violencia basada en género, impulsada por relaciones de poder y control del agresor sobre su pareja, extendiendo esa violencia a las hijas adolescentes. En la audiencia del miércoles 25 de marzo, que se reanudará el 26 de marzo de 2026, Valencia Hurtado no solo aceptó los cargos de manera voluntaria, sino que afirmó claramente: “Los cargos totalmente. La decisión la tomé yo”, y aclaró “No estoy bajo el efecto de sustancias, para nada”, descartando cualquier influencia externa en su confesión.

“Las agresiones se ejecutaron en un contexto de violencia basada en género, determinado por relaciones de poder, de dominación y control ejercidas por el agresor sobre su pareja sentimental, motivado por una celotipia y sentimientos de posesión (…), extendiendo dicha violencia a las otras dos víctimas (de 17 y 20 años)”

Fiscal encargada del caso

Actualmente, el procesado se encuentra bajo custodia médica en un centro de salud debido a lesiones autoinfligidas e ingesta de veneno, con detención preventiva continua y medidas de seguridad reforzadas. Por el delito de feminicidio agravado, enfrenta una pena que supera los 41 años de cárcel, y el proceso judicial avanza ahora hacia una audiencia de sentencia condenatoria, destacando la gravedad de estos crímenes en el marco de la violencia machista en Colombia.

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