La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, conocida como DEA, ha iniciado una investigación preliminar sobre presuntos vínculos del presidente de Colombia, Gustavo Petro, con el narcotráfico internacional, según reveló Associated Press basándose en registros confidenciales de la agencia. La pesquisa explora posibles nexos que involucrarían a antiguos asistentes de campaña de Petro, directivos y empleados de Ecopetrol, así como fiscales federales en Nueva York, en el supuesto lavado de fondos presidenciales hacia el extranjero para beneficio personal una vez termine su mandato. Aunque no existen pruebas concluyentes ni cargos formales hasta el momento, los interrogatorios se centran en gestiones realizadas desde la cárcel La Picota en Bogotá y operaciones en la estatal petrolera Ecopetrol.
La indagación, aún en etapa inicial y sustentada en una entrevista con una fuente anónima durante 2024, examina cómo allegados al mandatario podrían haber facilitado transferencias de dinero al exterior al final de su periodo presidencial. Entre los elementos bajo escrutinio figuran denuncias de sobornos pagados a personas cercanas a Petro por parte de narcotraficantes para frenar extradiciones a Estados Unidos, con posibles conexiones al Cártel de Sinaloa en México y al Cártel de los Soles en Venezuela. Los registros reservados de la DEA detallan estos interrogatorios realizados en Nueva York, donde se indagan las rutas de lavado de activos vinculados al narcotráfico.
Rechazo oficial y falta de evidencia directa
Gustavo Petro ha rechazado categóricamente estas acusaciones, mientras que los directivos de Ecopetrol han negado cualquier participación en actividades ilícitas. La información, filtrada a través de Associated Press, subraya que no hay evidencias directas que liguen al presidente con delitos concretos, y la pesquisa se mantiene en fase exploratoria sin avances hacia imputaciones formales. Fuentes cercanas a la investigación destacan que los testimonios provienen principalmente de narcotraficantes interrogados, lo que añade un velo de incertidumbre a las revelaciones.
Este desarrollo añade tensión a las relaciones entre Colombia y Estados Unidos en materia de lucha contra el narcotráfico, en un contexto donde el gobierno de Petro impulsa políticas de paz total que incluyen negociaciones con grupos armados. Mientras la DEA continúa su revisión preliminar, el Palacio de Nariño y Ecopetrol mantienen su postura de inocencia absoluta, aguardando cualquier evolución que pudiera formalizarse en los tribunales neoyorquinos o colombianos.












