En un evento masivo realizado el viernes 27 de marzo de 2026 en el Polideportivo de Cereté, Córdoba, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, sancionó la Ley Estatutaria de Jurisdicción Agraria, entregó formalmente más de 3.000 hectáreas de tierra a más de 1.000 familias campesinas e inició la demolición de jarillones para recuperar los flujos hídricos en la región. Esta ceremonia pública marcó un hito en la reforma agraria del gobierno, con la adjudicación de predios recuperados de estructuras vinculadas a exjefes paramilitares, beneficiando a organizaciones campesinas, asociaciones productivas y el Resguardo Indígena Zenú en municipios como Planeta Rica, Sahagún, Buenavista, Montería, Cereté, San José de Uré y Puerto Libertador.
La nueva ley modifica la Ley 270 de 1996 sobre administración de justicia y crea jueces especializados y facilitadores agrarios para resolver conflictos sobre tierra y derechos campesinos, promoviendo la justicia social en el campo sin recurrir a la violencia. Petro enfatizó que esta iniciativa resuelve disputas entre grandes y pequeños propietarios mediante vías judiciales imparciales, en lugar de machetes o sierras eléctricas, y destacó que ya se han distribuido más de 700.000 hectáreas en el país como cuota inicial para superar la pobreza rural.
Justicia social y ambiental en el corazón de Córdoba
Durante su intervención, el mandatario subrayó la importancia de transformar tierras fértiles, que hasta ahora solo servían de pastizales, en fuentes de empleo y riqueza para el campesinado cordobés sin tierra o con poca extensión. Las familias beneficiadas, muchas afectadas por la emergencia climática, recibirán estos predios con un enfoque en la reactivación económica rural y la sostenibilidad ambiental, especialmente mediante la demolición de jarillones que obstruyen la Ciénaga Grande del Bajo Sinú.
“No es poco lo que aquí estamos celebrando, es una manera de hacer la reforma agraria que junta el deseo de justicia social del campesinado sin tierra o con poca tierra del departamento de Córdoba”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“La tierra fértil de la mejor de Colombia sólo sirvan de pastizales (…) pudiendo generar muchísimo más empleo, pudiendo generar muchísima más riqueza”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro insistió en que esta justicia agraria debe servir al pueblo y no a los poderosos, posicionando a Colombia como ejemplo global al vincular la justicia climática con la social.
“Cuando hayan conflictos entre el grande y el pequeño, no sea el machete sangriento, no sea la sierra eléctrica ensangrentada el camino de la solución, que sean los jueces, que sean los magistrados, que sea la justicia (…) que sea una justicia al servicio del pueblo, no del poderoso”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Hablar ya de más de 700.000 hectáreas es la cuota inicial fundamental de la justicia social en Colombia y de la superación de la pobreza, pero tiene que ser entregada al campesinado”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Con esta entrega, el gobierno avanza en su agenda de equidad territorial, enseñando al mundo que la verdadera justicia climática pasa por la social, y sentando las bases para un campo más productivo y pacífico en regiones históricamente conflictivas como Córdoba.
“Estamos enseñándole al mundo que si queremos justicia climática, hay que construir justicia social”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia












