En la madrugada del jueves 26 de marzo de 2026, las Fuerzas Militares de Colombia bombardearon un campamento del bloque Amazonas del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las FARC, ubicado en el corregimiento de Pacoa, en Vaupés, cerca del río Apaporis y en los límites con Amazonas y Guaviare. La operación, basada en inteligencia que detectó la presencia de Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, el máximo comandante del EMC, quien se encontraba allí por complicaciones de salud y la adquisición de medicamentos, dejó un saldo de seis muertos: cuatro mujeres y dos hombres, entre ellos alias Lorena, la compañera sentimental de Mordisco. Sin embargo, el líder disidente sobrevivió por tercera vez en menos de cuatro años, según confirmó Medicina Legal el 29 de marzo, tras analizar los cuerpos trasladados a Bogotá para identificación.
Tras el bombardeo aéreo, las tropas incautaron armamento de guerra, explosivos, dispositivos tecnológicos, material de comunicaciones, manuales, insignias, componentes para drones y unas gafas similares a las que usa Iván Mordisco, lo que refuerza la certeza de su presencia reciente en el sitio. Una fuente militar reveló que el cabecilla podría estar herido, aunque escapó ileso de la estructura principal. Esta acción se enmarca en la lucha contra las estructuras criminales del EMC, que continúan amenazando la seguridad en la región amazónica.
Una larga historia de evasiones milagrosas
Iván Mordisco ya había burlado la muerte en dos operativos previos: la Operación Júpiter del 9 de julio de 2022 en la vereda Santa Rita de Caquetá, donde murieron diez integrantes del EMC, y el bombardeo del 10 de noviembre de 2025 en la vereda Aitilla del municipio de Calamar, Guaviare, que neutralizó a 25 disidentes, incluidos seis menores de edad. En aquel enfrentamiento de 36 horas, con apoyo de helicópteros Arpía y Black Hawk, se incautaron 23 fusiles, cinco ametralladoras, tres morteros, 62 granadas, 57.000 cartuchos y un balón bomba. Tras su reaparición confirmada en abril de 2023 en un video grabado en los Llanos del Yarí, Mordisco sigue siendo uno de los objetivos prioritarios, con una recompensa de 5.000 millones de pesos por su captura.
«necesaria para proteger a la población y desmantelar estructuras criminales que ponían en peligro al país»
Gustavo Petro, presidente de Colombia (sobre el operativo en Guaviare 2025)
Estas operaciones demuestran el compromiso de las Fuerzas Militares en desarticular el EMC, responsable de actividades ilícitas que afectan la estabilidad nacional, mientras Iván Mordisco persiste como figura central en la resistencia de las disidencias, desafiando repetidamente los esfuerzos del Estado colombiano por capturarlo.












