Camilo Romero, exgobernador de Nariño y excandidato presidencial, acusó directamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez de difamar al senador Iván Cepeda, candidato presidencial del Pacto Histórico, al llamarlo mentiroso, calumniador e infame en redes sociales. Esta respuesta surge ante las publicaciones de Uribe en la plataforma X, donde vinculó a Cepeda con la Nueva Marquetalia, la impunidad y el asesinato del joven Miguel Uribe, además de responsabilizarlo por atentados en su contra. El intercambio de acusaciones mutuas escaló a debates sobre apoyo a grupos armados, paramilitarismo, narcotráfico y corrupción, en el marco de las candidaturas presidenciales y durante un acto en el parque de San Antonio en Medellín.
Romero cuestionó los vínculos históricos de Uribe con el paramilitarismo y la corrupción, mientras el Centro Democrático, partido de Uribe, rechazó las declaraciones de Cepeda como «fábulas refritas» y criticó la política de «paz total», advirtiendo sobre la violencia, el reclutamiento de menores y los cultivos ilícitos. El partido uribista también tildó a Cepeda de «vocero y heredero de las Farc», afirmando que «usted y sus aliados narcoterroristas no lograrán doblegar la voluntad de los colombianos que exigimos seguridad y libertad». Según el Centro Democrático, 2025 fue el año más violento de la última década con 14.780 homicidios.
Declaraciones que encienden la polémica
En su réplica, Camilo Romero exclamó «¡Álvaro Uribe mentiroso!», y profundizó al preguntar «¿o un demócrata permite que sus gobiernos asesinen a miles de jóvenes inocentes con balas del Estado?», agregando que Uribe «se ha camuflado de falso demócrata». Romero concluyó con un mensaje directo: «ya es hora que le diga al país las cosas como son: usted está desesperado por poner otro presidente más defensor de su viejo modelo y ese camino lo ha llevado a la total decadencia. Se convirtió en todo lo que Colombia quiere dejar atrás para siempre». Por su parte, Uribe describió a Cepeda como un «bandido camuflado de Derechos Humanos».
«Él y su hermano Santiago Uribe fueron amigos, socios comerciales y colaboradores de clanes como los Ochoa, los Gallina Henao, los Villegas Uribe y los Cifuentes Villa quienes eran de las entrañas de las estructuras de Pablo Escobar y los paramilitares (sic)»
Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico
Este enfrentamiento en redes sociales y declaraciones públicas refleja la polarización política en Colombia, donde las acusaciones sobre lazos con grupos armados ilegales dominan el debate por las presidenciales, con el Centro Democrático insistiendo en que «a usted nadie le quita lo que realmente es: el vocero y heredero de las Farc». La escalada pone en el centro las tensiones entre el uribismo y la izquierda, alimentadas por el contexto de seguridad nacional.












