La Corte Suprema de Justicia de Colombia ha recibido una denuncia por presunta agresión sexual contra el senador del Centro Democrático Alirio Barrera, quien en 2016 fungía como gobernador de Casanare. La acusación, presentada por Jorge Enrique Ortiz Vélez, conocido como Segurito, en nombre de una denunciante anónima que era exfuncionaria de la Gobernación de Casanare, describe un presunto acto sexual violento ocurrido en el despacho del gobernador. Los hechos se remontan a ese año, cuando la mujer solicitó una audiencia para gestionar recursos destinados a un evento religioso de su iglesia. La denuncia fue radicada inicialmente ante la Fiscalía Regional de Casanare en febrero de 2026, remitida a la Corte Suprema en marzo del mismo año, y Barrera recibió notificación oficial el 26 de marzo de 2024. Ortiz Vélez difundió un video sobre el caso el 7 de marzo.
Según el relato de la denunciante, durante la reunión en el despacho de la Gobernación de Casanare, donde los visitantes debían depositar sus celulares antes de ingresar, Barrera la habría besado a la fuerza. Posteriormente, ella le reprochó el acto preguntándole si no tenía familia, pero él se limitó a girarse y ofrecerle ayuda, entregándole 400.000 pesos de una maleta para los «muchachos» del campamento religioso de la iglesia. La mujer guardó silencio durante diez años por temor a represalias, dada la influencia política de Barrera, quien pasó de gobernador a senador reelegido. Reconoció que el proceso está influido por un distanciamiento político entre Barrera y su exaliado Ortiz Vélez, pero insiste en la veracidad de los hechos, afirmando que cada acercamiento de un hombre la pone en alerta y le genera miedo emocional.
Declaraciones que sacuden el panorama político
El proceso se tramita en etapa inicial bajo la Ley 600 ante la Corte Suprema, sin pruebas materiales disponibles debido al depósito de celulares en el despacho, lo que complica la recolección de evidencias. La defensa de Barrera califica la denuncia como una persecución política de campaña, en medio de tensiones con antiguos aliados como Ortiz Vélez.
«Le dije que por qué me hacía eso, que si no tenía familia. Él no dijo nada, se hizo hacia el otro lado de la oficina y me dijo que ahora sí le contara que necesitaba. Yo le expliqué que iba por unas ayudas para la Iglesia; él sacó una maleta y de ahí me dio 400.000 pesos. Me dijo: ‘Tome, para los muchachos’».
Denunciante anónima, exfuncionaria de la Gobernación de Casanare
«Siempre me dije que debía esperar a que este señor perdiera su poder. Pensé que cuando terminara su periodo como gobernador eso iba a pasar y podría denunciar sin tanto miedo. Pero en diez años lo que ha hecho es escalar, a senador y otra vez senador. Yo no podía seguir callada».
Denunciante anónima, exfuncionaria de la Gobernación de Casanare
«Yo, Jorge Enrique Ortiz Vélez, conocido popularmente como Segurito, he denunciado a Josué Alirio Barrera, senador del Centro Democrático, por abuso sexual hacia una mujer. Escúchenlo. Yo lo denuncié. No fue fácil tomar ella esa decisión, porque ha sido un proceso».
Jorge Enrique Ortiz Vélez (Segurito), denunciante formal
Este caso pone en el centro del debate público las dinámicas de poder en la política llanera y las secuelas emocionales de presuntas agresiones, mientras la Corte Suprema avanza en la investigación inicial que podría marcar el futuro político de Barrera.












