Rafael Baños Perales asesinado a balazos en Juana Sánchez, Hatillo de Loba, Bolívar

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En un nuevo episodio de violencia que sacude el sur de Bolívar, Rafael Baños Perales, el reconocido torero de 44 años conocido como “el volador de toros” por sus espectaculares saltos sobre los animales en las tradicionales corralejas, fue asesinado a balazos por dos sujetos en motocicleta en el corregimiento de Juana Sánchez, Hatillo de Loba. El hecho ocurrió en la noche del 28 de marzo de 2026, cuando los atacantes lo abordaron sin mediar palabra en una zona residencial y le dispararon, dejando intentos de auxilio fallidos ante la gravedad de las heridas.

Baños Perales, figura emblemática de las fiestas taurinas en Juana Sánchez y otras localidades de Bolívar, genera hipótesis de retaliación entre grupos de microtráfico o venganza personal. La comunidad se encuentra consternada, mientras familiares exigen avances en la investigación. Autoridades han iniciado diligencias, con la Fiscalía desplegando un equipo especializado y la Policía invitando a la ciudadanía a aportar información confidencial, aunque hasta el momento no se reportan capturas ni una versión oficial definitiva.

“Lamentamos el sensible fallecimiento de la leyenda del ruedo, el volador de toros Rafael Perales. Hoy el cielo recibe a un hombre valiente, apasionado y recordado por su entrega y amor por esta tradición”

Una allegada, en publicación de Facebook

Otra víctima de sicariato en Turbaco

Previamente, en la tarde del 27 de marzo de 2026, Gustavo Adolfo Peña Castro, un mototaxista de 23 años oriundo de Arjona, fue asesinado en un ataque armado mientras realizaba una carrera en el sector de Bonanza, Turbaco, Bolívar. Dos hombres armados interceptaron la motocicleta, dispararon varias veces —dejando cinco casquillos en el lugar— y la víctima falleció al costado de la vía. Su pasajero, con antecedentes de amenazas y sobreviviente de un atentado semanas antes, escapó herido en una pierna, lo que apunta a que podría haber sido el objetivo principal, aunque Peña Castro no tenía vínculos criminales ni antecedentes judiciales.

Peña Castro, quien sostenía a su familia e hijo de cuatro años, había aceptado la carrera rechazada por otros mototaxistas por temor, en un esfuerzo por cumplir con sus responsabilidades económicas. La Policía Metropolitana de Cartagena confirmó los hechos y descartó cualquier nexo del joven con actividades ilícitas. Su familia exige justicia y la captura inmediata de los responsables.

“Él aceptó porque no había hecho mucho dinero y siempre buscaba cumplir con sus responsabilidades”

Padre de Gustavo Adolfo Peña Castro

Estos dos homicidios consecutivos intensifican la preocupación por la seguridad en Bolívar, donde las autoridades redoblan esfuerzos investigativos ante la consternación generalizada y las demandas de esclarecimiento total.

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