Cristian Camilo Valencia Hurtado confesó ante el Juzgado 044 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bogotá el asesinato de su expareja, Deisy Anaimer Granados Arboleda, y de las hijas de esta, Karen Juliana Penagos Granados, de 17 años, y Shantal Daniela Penagos Granados, de 20 años. El triple feminicidio ocurrió en una vivienda del barrio Atalayas, en Bosa, entre el 20 y el 24 de marzo, cuando el agresor irrumpió en el lugar, cerró el portón con seguro y atacó a las víctimas con arma blanca mientras dormían, dejando sus cuerpos juntos en una habitación durante cuatro días hasta que fueron descubiertos.
La relación sentimental entre Valencia Hurtado y Granados Arboleda duró más de una década, marcada por una escalada de violencia basada en género, impulsada por celos patológicos, dominación y control. Amenazas previas indicaban que, si ella lo dejaba, mataría tanto a su pareja como a sus hijas. Un familiar preocupado alertó a la línea 123, lo que llevó a la intervención de la Policía Metropolitana y al hallazgo de los cuerpos. El crimen fue premeditado, dejando a las víctimas sin posibilidad de defensa o escape.
Antecedentes de una violencia anunciada
Granados Arboleda había presentado denuncias contra Valencia Hurtado: el 28 de abril de 2024 por golpes y actos sexuales forzados frente a sus hijas, y el 21 de febrero de 2025 por ingreso forzado, encierro y quita de teléfono, lo que derivó en una prohibición de acercamiento. La Fiscalía General de la Nación resaltó que ella había caído en una sin salida, temiendo a su compañero, quien la agredió psicológica y físicamente en múltiples ocasiones.
“Ella cayó en una sin salida en la que comenzó a tenerle miedo a su compañero sentimental, quien al parecer en varias oportunidades la agredió psicológica y físicamente. La tenía amenazada con que, si lo dejaba, la mataba y, de paso, a sus hijas”
Fuente de la Fiscalía General de la Nación
“Las agresiones se ejecutaron en un contexto de violencia basada en género, determinado por relaciones de poder, de dominación y control ejercidas por el agresor sobre su pareja sentimental, motivado por una celotipia y sentimientos de posesión (…), extendiendo dicha violencia a las otras dos víctimas (de 17 y 20 años)”
Fiscal a cargo del caso
En la audiencia del 25 de marzo, Valencia Hurtado aceptó plenamente los cargos y afirmó que la decisión fue exclusivamente suya, aclarando que no estaba bajo el efecto de sustancias al momento de su declaración.
“Los cargos totalmente. La decisión la tomé yo”
Cristian Camilo Valencia Hurtado
“No estoy bajo el efecto de sustancias, para nada”
Cristian Camilo Valencia Hurtado
Actualmente, el acusado permanece bajo custodia en un centro médico tras un intento de suicidio que incluyó lesiones autoinfligidas e ingesta de veneno. El proceso judicial continúa, destacando la necesidad de fortalecer las medidas de protección en casos de violencia intrafamiliar para prevenir tragedias como esta en Bogotá y el país.












