El lunes 30 de marzo, tres hipopótamos fueron avistados cruzando la autopista Medellín-Bogotá en las cercanías de la Hacienda Nápoles, lo que generó alarma entre los conductores por el alto riesgo vial que representaban. Los animales deambulaban por la berma y la vía, captados en video mientras provocaban maniobras evasivas y un tráfico lento, alertando a autoridades locales, biólogos y a la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare).
Estos hipopótamos, que pueden pesar hasta tres toneladas cada uno, salieron en busca de alimento fuera del agua al anochecer, un comportamiento impulsado por el aumento de su población en la zona, lo que complica cada vez más su control. El avistamiento subraya los peligros de una colisión, equivalente a un impacto con una masa sólida a alta velocidad, según expertos.
Legado de Escobar y medidas de control
Los hipopótamos descienden de los ejemplares introducidos en la Hacienda Nápoles por Pablo Escobar, y desde entonces su número ha crecido de manera significativa. Cornare mantiene una vigilancia constante, mientras el Ministerio de Ambiente impulsa programas de esterilización y traslado internacional para mitigar el problema. Las autoridades locales han reforzado la señalización y el monitoreo en la autopista para prevenir incidentes.
Entre las recomendaciones clave para los conductores se encuentran no descender de los vehículos ni utilizar luces altas en presencia de estos animales, con el fin de evitar provocaciones y garantizar la seguridad en esta ruta vital.








