El reconocido comediante Iván Marín se convirtió en víctima de un hurto de su celular mediante la modalidad conocida como “cosquilleo” al salir del Festival pa’ gozar y cantar 2.0, realizado en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, durante la noche del 28 de marzo. El robo ocurrió en medio de la salida de miles de personas que asistieron al evento masivo, cuando un individuo dejó caer una lata de cerveza entre las piernas de Marín, se sujetó de sus rodillas fingiendo un temblor y lo distrajo lo suficiente para llevarse el dispositivo en menos de tres segundos.
Esta técnica de distracción es común en las salidas de espectáculos multitudinarios en la capital, donde los ladrones aprovechan el desorden para actuar con rapidez. Marín, quien siempre se muestra precavido especialmente en estos escenarios porque a su esposa ya le ha sucedido en un par de ocasiones, compartió la denuncia a través de un video en Instagram con el propósito de alertar a sus seguidores y prevenir que les ocurra lo mismo.
Alerta en redes por inseguridad en Bogotá
En su publicación, el humorista detalló el incidente para concienciar sobre los riesgos y aconsejó evitar cualquier contacto con personas que se arrojen al piso en las salidas de conciertos. Tras adquirir un nuevo celular, Marín generó una ola de reacciones en las redes sociales, donde usuarios reportaron experiencias similares y lamentaron la falta de resultados en las denuncias policiales, avivando el debate sobre la inseguridad en la ciudad después de eventos masivos.
“Muchachos, esta madrugada fui víctima de un hurto. Así es, esto es en serio, me robaron y paso a contarles para prevenirlos para que no les ocurra”
Iván Marín, comediante
“A mi esposa le ha pasado ya en un par de ocasiones, motivo por el cual yo siempre soy muy precavido, sobre todo a la salida de estos eventos, con las manos en los bolsillos”
Iván Marín, comediante
“Si algo aprendimos del filósofo contemporáneo Westcol es que este país, este gobierno y estas leyes, pues motivan a ser bandido”
Iván Marín, comediante
El caso de Marín pone de manifiesto la persistente problemática de los hurtos express en Bogotá, invitando a la reflexión sobre medidas de seguridad más efectivas en las zonas aledañas a recintos como El Campín.











