Las autoridades mexicanas capturaron a Edgar Johan Taborda Ortiz, identificado como el principal articulador de una red criminal vinculada a la desaparición de María Camila Díaz Grajales, una joven de 25 años oriunda de Medellín, Colombia. La detención se produjo tras más de un año de intensas investigaciones sobre casos de desaparición y trata de personas, con el operativo culminando en la colonia Ciudad de los Deportes, en la Ciudad de México, donde se le vigilaba estrechamente.
El caso de María Camila comenzó el 7 de diciembre de 2024, cuando fue engañada con una oferta laboral falsa como mesera para viajar desde Colombia hasta la Ciudad de México. Una vez allí, fue sometida a explotación sexual forzada, con su identidad alterada en plataformas en línea para ocultar su verdadera procedencia, bajo un régimen de vigilancia estricta y control total de sus ingresos económicos por parte de la red criminal liderada por Taborda Ortiz.
El intento de escape y las amenazas criminales
La víctima intentó abandonar la organización, pero su negativa a pagar las extorsiones conocidas como “piso” desató amenazas de grupos criminales de la zona de Tepito, una área reconocida por su alta presencia delictiva. La explotación ocurrió en un entorno de alto riesgo, donde la investigación apunta a que María Camila podría haber sido asesinada por el Cártel Jalisco Nueva Generación, aunque su paradero sigue desconocido hasta la fecha.
Esta captura representa un avance crucial en la lucha contra la trata de personas transfronteriza entre Colombia y México, desmantelando una estructura que operaba en la capital mexicana y exponiendo la vulnerabilidad de jóvenes atraídas con promesas falsas de empleo. Las autoridades continúan las pesquisas para esclarecer el destino final de la víctima y neutralizar las redes restantes en la región.











