La tasa de desempleo en Colombia descendió al 9,2% en febrero de 2026, marcando el nivel más bajo para ese mes desde el año 2001, según los datos publicados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Este resultado se logró gracias a un incremento de 624.000 personas ocupadas en comparación con febrero de 2025, elevando la población laboralmente activa a 24,09 millones. La tasa global de participación se mantuvo en 64,7%, aunque la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó en 176.000 personas.
El crecimiento del empleo se reflejó en diversas categorías, con un notable avance de 530.000 obreros o empleados particulares, 105.000 patrones o empleadores, 58.000 empleados domésticos y 52.000 jornaleros. Sin embargo, los trabajadores por cuenta propia disminuyeron en 101.000 y los empleados del Gobierno en 28.000. En términos sectoriales, el agro perdió 363.000 empleos, mientras que la administración pública, defensa, educación y salud sumaron 244.000 puestos, superando así al sector agrícola en generación de empleo. Además, se reportaron avances en empleo formal, indicadores de género, empleo rural y una reducción de la informalidad laboral, aunque esta última sigue superando el 50% del total.
El Gobierno celebra el impacto del salario mínimo
El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, atribuyó estos resultados al aumento del salario mínimo en un 23,7%, que lo llevó a 2.000.000 pesos más auxilio de transporte, afirmando que “el salario vital no tuvo efectos negativos en el empleo; lo impulsó” y que “resultó carreta”. Agregó que “estas cifras confirman que es posible crecer con inclusión y generar oportunidades reales. Ese es el camino para enfrentar los retos que persisten, como la brecha de género”. Por su parte, Fabio Arias, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), calificó las cifras como “una buena noticia para el país”, destacando el crecimiento en empleo formal y la reducción de la informalidad.
“el salario vital no tuvo efectos negativos en el empleo; lo impulsó”
Antonio Sanguino, ministro del Trabajo
Voces críticas cuestionan la sostenibilidad
A pesar de los avances, expertos expresaron dudas sobre la calidad y durabilidad del crecimiento laboral. Carlos Avilán, analista económico, criticó que “el agro, que el Gobierno de Petro prometió transformar con reforma agraria, lidera la destrucción de empleo con la mayor caída de todos los sectores productivos, sin excepción. ¿Y qué creció? El empleo en administración pública, defensa, educación y salud sumó 244.000 personas. El Estado se infló. No la economía”. Además, señaló que “la tasa de participación laboral lleva dos años clavada en 64,7%: más personas no están buscando trabajo, porque dejaron de intentarlo. Cuando el desempleo baja porque la gente sale del mercado, eso no es recuperación, es desaliento estadístico”.
“Hay una mejora en el desempleo, pero el mercado laboral colombiano todavía no muestra una recuperación completa en calidad”
María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia)
María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), reconoció la reducción de la tasa de desempleo y el aumento de ocupados, pero advirtió que “si bien valoramos la reducción de la tasa de desempleo y el aumento de los ocupados, persisten alertas de fondo: la informalidad sigue siendo mayoritaria, aumentó la población fuera de la fuerza laboral y se destruyeron empleos en sectores clave como agricultura, transporte y construcción”. Estas opiniones subrayan las preocupaciones sobre la sostenibilidad del crecimiento, en un contexto donde el incremento del salario mínimo había generado críticas previas de gremios por posibles impactos negativos en el empleo.











