El inicio de las obras del Corredor Verde en la carrera Séptima de Bogotá, específicamente entre las calles 119 y 121, ha desatado una fuerte denuncia de la concejala Heidy Sánchez del Concejo de Bogotá, quien alerta sobre el impacto ambiental que generará la intervención de más de 3.000 árboles en este megaproyecto de movilidad. Las labores comenzaron este lunes 30 de marzo de 2026 con prospección arqueológica y la conformación de los primeros 250 metros, bajo la dirección del Instituto Distrital de Desarrollo Urbano, IDU, liderado por Orlando Molano, y en alianza con TransMilenio. El proyecto, adjudicado en diciembre de 2023 durante la administración de Claudia López, abarca desde la calle 24 hasta la 200 y se divide en tres tramos obligatorios de cumplimiento: de la calle 99 a 127, de 127 a 183 y de 183 a 200.
El Corredor Verde busca implementar un carril exclusivo para TransMilenio, reducir en más del 60% los tiempos de viaje y renovar más de 380.000 metros cuadrados de espacio público, beneficiando a más de 600.000 habitantes de Usaquén, con una ciclorruta de casi 12 kilómetros y casi 400 sistemas de drenaje sostenible. Sin embargo, el contrato, cuyo valor supera los 1,85 billones de pesos, implica la tala de 606 árboles, el traslado de 555 con una mortalidad estimada de hasta el 70%, y la intervención de otros 806 solo en el tramo de la calle 99 a 127, lo que ha encendido las alarmas ambientales.
Preocupaciones por el impacto arbóreo y la falta de transparencia
La concejala Sánchez ha cuestionado las autorizaciones otorgadas por la Secretaría de Ambiente y la ausencia de una evaluación de interacciones sinérgicas entre este proyecto y otras obras como la Primera Línea del Metro y la Troncal TransMilenio de la Avenida 68, recomendación de la OCDE. Organizaciones sociales y ambientales exigen mayor transparencia, participación ciudadana y acompañamiento del Ministerio de Ambiente, invocando la Ley 99 de 1993, el artículo 79 de la Constitución y el Acuerdo de Escazú, incorporado en la Ley 2273 de 2022. Aunque el IDU y TransMilenio prometen bosques urbanos y siembra compensatoria de 4.388 árboles nativos, las críticas persisten por los efectos acumulativos en el ecosistema urbano.
«El ‘Corredor Verde’, que abarca desde la calle 24 hasta la 200, posiblemente impactará más de 3.000 árboles, lo que convierte este proyecto en uno de los procesos de intervención arbórea urbana más impactantes en la historia reciente de Bogotá»
Heidy Sánchez, concejala del Concejo de Bogotá
Este lunes marca el arranque oficial de una iniciativa que promete transformar la movilidad en el norte de la capital, pero que ya enfrenta un debate público sobre el equilibrio entre progreso y preservación ambiental, con llamados a una revisión integral para mitigar los riesgos identificados.











