El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, respaldó el distanciamiento del Gobierno del presidente Gustavo Petro con la Junta Directiva del Banco de la República, después de que esta entidad elevara la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos hasta el 11,25 por ciento durante su reunión del 31 de marzo. Esta decisión, tomada por mayoría de cuatro directores, motivó el retiro abrupto del ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila, de la sesión, marcando una ruptura con la dinámica habitual de la junta y generando fuertes críticas por considerarla un acto de oposición política que ignora los indicadores positivos de recuperación económica.
El conflicto surgió porque el aumento de la tasa, justificado por la junta en la necesidad de reducir la inflación, encarece el crédito y frena los esfuerzos del Gobierno por impulsar el crecimiento económico, según las declaraciones emitidas en rueda de prensa y la cuenta de X de los funcionarios. Ávila calificó el ajuste como irresponsable y obtuso, mientras Sanguino coincidió en sus advertencias sobre las graves consecuencias negativas para la senda de recuperación, afectando sensiblemente las políticas económicas, salariales y reformas como la laboral impulsadas por el Gobierno del Cambio.
Reacciones del Ejecutivo y el exministro
En medio de la tensión, el presidente Gustavo Petro anunció el retiro del Gobierno de la junta, rechazando participar en lo que describió como una posición de oposición suicida. Estas posturas reflejan profundas discrepancias sobre el impacto del alza en la economía, donde todos los indicadores muestran un buen desempeño, pero la mayoría directiva cierra los ojos ante ello, según Sanguino.
“Todos los indicadores económicos muestran que estamos en una senda de recuperación de la economía; claramente estas decisiones del Banco de la República o de la junta directiva están afectando de manera sensible, grave y significativa los esfuerzos del Gobierno por mantener una dinámica de recuperación de la economía”
Germán Ávila, Ministro de Hacienda y Crédito Público
“Una mayoría de la Junta Directiva del Banco de la República que actúa como opositora política y que cierra los ojos antes las evidentes del buen desempeño de nuestra economía como resultados de las políticas económicas y salariales, y de reformas como la laboral del Gobierno del Cambio, obliga a nuestro retiro (sic)”
Antonio Sanguino, Ministro de Trabajo
“El gobierno se retira de la junta. No somos partícipes de una posición de oposición suicida”
Gustavo Petro, Presidente
Por su parte, el exministro del Interior Juan Fernando Cristo llamó a restablecer el diálogo civilizado pese a las diferencias, argumentando que discrepar públicamente de las decisiones del Banco de la República es válido y legítimo, como han hecho todos los gobiernos desde 1991, pero advirtió que una ruptura institucional resulta inconveniente y peligrosa para la estabilidad económica del país.
“Discrepar de las decisiones del Banrepública y controvertirlas públicamente es válido y legítimo. Todos los gobiernos desde 1991 lo han hecho. Ellos también se equivocan. Lo que resulta inconveniente y peligroso para la estabilidad económica del país es una ruptura institucional entre el gobierno y la Junta. Es urgente restablecer el diálogo civilizado en medio de las diferencias”
Juan Fernando Cristo, Exministro del Interior
Este episodio pone en evidencia el choque entre el Ejecutivo y la autonomía del Banco de la República, donde la junta prioriza el control inflacionario sobre el crecimiento, mientras el Gobierno defiende sus reformas ante un panorama de recuperación que, según sus voceros, se ve amenazado por estas medidas.











