La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) desmanteló una mina ilegal de carbón mineral con extracción subterránea mecanizada en la vereda Firita Peña Arriba, del municipio de Ráquira en Boyacá, capturando en flagrancia a tres personas, dos de ellas dentro del socavón, y documentando daños ambientales graves en 0,23 hectáreas con pérdida de la capa orgánica del suelo. El operativo fue liderado por el equipo élite de la CAR Cundinamarca, en conjunto con el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial de Colombia (FAC) y la Policía Nacional, bajo la dirección general de Alfred Ignacio Ballesteros, resultando en la suspensión inmediata de las actividades mineras que operaban sin planes de manejo y trabajo ambiental aprobados, configurando un claro delito ambiental.
La Unidad Integrada de Gobernabilidad Ambiental (Uiga) ejecutó el desmantelamiento tras varios días de planeamiento con tecnología especializada, interviniendo infraestructura como la bocamina, una caseta para malacate, torre de descargue, patio de maniobras y escombrera. Esta acción resalta los daños irreversibles a ecosistemas, suelo, agua, flora y paisaje causados por la minería ilegal, que carecía de permisos de tala y ocupación de áreas de páramo (PTO) y planes de manejo ambiental (PMA).
Antecedentes recientes en Boyacá
En menos de diez días, la CAR ha intensificado sus intervenciones en Boyacá, siguiendo el caso del 24 de marzo en Saboyá, donde se impusieron multas superiores a los 100 millones de pesos, se ordenó plantar más de 500 árboles nativos como mano de oso, arrayán, aliso, mortiño, chilco, tuno, sietecueros y encenillo con mantenimiento por tres años, y se documentó la destrucción de más de 40 fanegadas y 247 frailejones en 25 hectáreas del páramo Iguaque Merchán, en la Reserva Forestal Regional de los Páramos de Telecom y Merchán protegida desde 1999, donde la tala ilegal y maquinaria agrícola para siembra de papa eliminaron décadas de evolución hídrica. En el actual caso de Ráquira, se afectaron especies vegetales como frailejones, tuno esmeraldo, uva camarona, chilca, hayuelo, cucharo y angelitos.
«En la CAR Cundinamarca no vamos a permitir la minería ilegal en nuestro territorio, pues sus efectos sobre los recursos suelo, agua, flora y paisaje no son un daño menor, son una grave afectación a los ecosistemas y a la vida de las comunidades.»
Alfred Ignacio Ballesteros, director general de la CAR
«Destruir el páramo en la jurisdicción de la CAR sale muy caro. Estos irresponsables acabaron con 247 frailejones que significan décadas de evolución hídrica eliminadas por trabajos de maquinaria agrícola y tala ilegal.»
Alfred Ignacio Ballesteros, director general de la CAR
Los capturados fueron judicializados ante la Fiscalía General de la Nación, en aplicación de normativas como la Ley 1333 de 2009 que impone sanciones hasta 5.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes, la Ley 2111 de 2021 con penas de ocho a 15 años de prisión, y la Resolución 2086 de 2010. Estas operaciones refuerzan la articulación institucional para combatir la minería y tala ilegal, protegiendo los ecosistemas vitales de la región.











