El ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila, anunció su retiro indefinido de la junta directiva del Banco de la República, en medio de un profundo desacuerdo con la decisión de elevar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos hasta el 11,25 por ciento. Esta medida, adoptada por la junta para contrarrestar la inflación que se mantiene en una senda decreciente, ha generado fuertes tensiones institucionales entre el Gobierno del presidente Gustavo Petro y el emisor. El expresidente Iván Duque Márquez reaccionó de inmediato pidiendo a la Procuraduría General de la Nación la suspensión de Ávila por supuestamente evadir una responsabilidad constitucional, mientras que Petro respaldó la decisión de su ministro a través de su cuenta en la red social X.
Ávila hizo el anuncio durante una rueda de prensa, argumentando que ni el ministro ni el Gobierno están obligados a cohonestar las decisiones de la junta, y acusando a varios de sus directores de priorizar los intereses del sector financiero por encima de la economía nacional. El Gobierno considera que este alza de tasas impacta negativamente en la actividad económica y en los exportadores, calificándola de equivocada pese a que la inflación total se ubicó en 5,4 por ciento en enero de 2026 y 5,3 por ciento en febrero del mismo año, tras cerrar el 2025 en 5,1 por ciento. La inflación básica, que excluye alimentos y regulados, registró 5,4 por ciento en enero y subió ligeramente a 5,5 por ciento en febrero.
Reacciones cruzadas en el espectro político
Desde su cuenta en redes sociales, Duque cuestionó la actitud de Ávila y exigió intervención de la Procuraduría, recordando cambios previos en codirectores durante su propio Gobierno para preservar la institucionalidad. Por su parte, el presidente Petro arremetió contra la mayoría de la junta directiva, afirmando que solo buscan maximizar las ganancias de los dueños de la deuda pública, que coinciden con los banqueros, obligando al pueblo a pagar a través del presupuesto nacional. Petro ha calificado previamente esta postura como suicida y un intento de matar la economía colombiana.
“Ni el ministro de Hacienda ni el Gobierno están obligados absolutamente a nada (…) Simplemente, el Gobierno no va a cohonestar con las decisiones que se están tomando en la junta directiva y claramente se distancia y hace una ruptura con la presencia y con la dinámica de la junta directiva del Banco de la República”
Germán Ávila, ministro de Hacienda y Crédito Público
“(El ministro de Hacienda) ahora dice que va a “romper” relaciones con el Banco de la República y que el ministro se “retira indefinidamente”. ¿Qué está esperando la Procuraduría para suspender al ministro por negarse a una responsabilidad constitucional? Ya no más atentados contra la institucionalidad. La Constitución y Colombia se respetan”
Iván Duque Márquez, expresidente de Colombia
“La mayoría de la junta directiva del Banco de la República solo busca aumentar las ganancias de los dueños de la deuda pública, que son los mismos banqueros, ponen al pueblo a pagarles las ganancias a través del presupuesto nacional”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Tensión institucional en ascenso
Este episodio agrava la fricción entre el Ejecutivo y el Banco de la República, con el Gobierno insistiendo en que las alzas de tasas benefician desproporcionadamente al sector financiero mientras la inflación muestra una tendencia a la baja. La decisión de Ávila marca un distanciamiento inédito, dejando en el aire el rol del representante del Ministerio de Hacienda en las deliberaciones monetarias clave para la estabilidad económica del país.












