El Bayern Múnich ha negado de manera oficial cualquier interés en fichar al delantero egipcio Mohamed Salah para la próxima temporada, específicamente la 2026/2027, una vez concluida la fecha FIFA de marzo, descartando así la posibilidad de formar una dupla ofensiva con el colombiano Luis Díaz. Esta confirmación llegó directamente del director deportivo del club bávaro, Max Eberl, en una entrevista concedida a winwin.com, desde la sede del equipo en Alemania, argumentando que las condiciones económicas y deportivas del jugador no encajan en el modelo actual del club.
Salah, cuyo salario anual asciende a 24 millones de euros, ha sido objeto de intensos rumores tras su negativa a renovar con el Liverpool, donde quedaría como agente libre en julio de 2026. Estos rumores lo vinculaban precisamente con el Bayern, especialmente por su amistad con Luis Díaz, con quien compartió vestuario en Anfield entre 2022 y 2025. Sin embargo, el desmentido oficial cierra de forma definitiva la puerta a una opción alemana para el astro egipcio, quien actualmente se encuentra en recuperación de una lesión muscular.
Bayern enfocado en sus prioridades y líder indiscutible en Bundesliga
El Bayern Múnich domina la Bundesliga con 70 puntos en 27 jornadas, aventajando por nueve al Borussia Dortmund y con solo siete fechas por disputar, lo que les permite concentrarse en otros objetivos deportivos prioritarios. Luis Díaz, por su parte, se ha consolidado como titular indiscutible en el equipo bávaro y está listo para los cuartos de final de la Champions League, fortaleciendo el ataque muniqués sin necesidad de incorporaciones como la de Salah.
El director deportivo de la selección egipcia, Ibrahim Hassam, había mencionado previamente intereses de clubes como el PSG, el Bayern y equipos italianos en el futuro de Salah, pero el club alemán ha sido el primero en salir a desmentirlo públicamente. Ante este panorama, el jugador evalúa alternativas como la Major League Soccer (MLS) o el fútbol árabe, mientras el Bayern mantiene su rumbo firme hacia los títulos domésticos y europeos.











