Los viajeros que planeen sus rutas por carretera durante la Semana Santa de 2026 en Colombia enfrentarán peajes más costosos, con tarifas que superan los 29.000 pesos para vehículos de categoría I en varios puntos clave de Antioquia y el corredor Bogotá-Villavicencio. El Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura han anunciado las nuevas tarifas vigentes para ese año, resultado de ajustes por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 5,1% de 2025 y compensaciones por el congelamiento de tarifas en 2023, afectando estaciones como Cisneros, Aburrá, Túnel de Oriente, Fuemia y La Pintada en Antioquia; Pipiral en Meta; Guaico en Risaralda; Circasia en Quindío; y Boquerón I y II junto a Naranjal en el corredor hacia Villavicencio.
Estos incrementos responden a la necesidad de absorber la inflación anual y recuperar ingresos no cobrados previamente debido al congelamiento tarifario de hace tres años, que generó déficits en las concesiones viales. Las regiones montañosas, con sus elevados costos de mantenimiento, justifican parte de estos ajustes, impactando directamente los presupuestos de los viajes en una temporada alta turística y religiosa como la Semana Santa.
Detalles de las tarifas más altas
Entre los peajes más caros destacan Cisneros en Antioquia, parte de la concesión Vía del Nus, con 29.400 pesos para categoría I y hasta 123.700 pesos para categoría VII; seguido de Pipiral en Meta con 29.100 pesos para categoría I. Boquerón I y II en el corredor Bogotá-Villavicencio cobrarán 20.800 pesos, Naranjal 17.800 pesos, Aburrá 27.300 pesos, Túnel de Oriente —que conecta Medellín con el aeropuerto José María Córdova— 26.300 pesos, Fuemia 25.300 pesos, Guaico en Risaralda 24.772 pesos, La Pintada 23.900 pesos y Circasia en Quindío 21.200 pesos, todos para vehículos categoría I.
“absorben la inflación de 2025 y suman un porcentaje adicional diseñado exclusivamente para recuperar el dinero que no se cobró en su momento”
Informe del Ministerio de Transporte y Agencia Nacional de Infraestructura
Estos cambios no solo actualizan las tarifas por inflación, sino que incluyen cobros por rezagos anteriores, lo que podría alterar los planes de miles de familias que transitan por estas vías durante las vacaciones de Semana Santa 2026. Las autoridades viales enfatizan que tales medidas garantizan la sostenibilidad de la infraestructura en zonas de alta demanda y complejidad geográfica.











