El concejal de Bogotá Andrés Barrios presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación por discriminación y perturbación de ceremonias religiosas, en respuesta al incremento del 50 por ciento en las amenazas contra líderes religiosos en Colombia durante los primeros nueve meses de 2024. Esta acción se origina en los incidentes ocurridos el 2 de abril, Jueves Santo, en la Iglesia de San Francisco de Bogotá, donde se registraron perturbaciones que evidencian un alza en la intolerancia religiosa y un sesgo anti-creyente. La denuncia, respaldada por más de 200 ciudadanos, se enmarca en un debate de control político en el Concejo de Bogotá, impulsado también por las concejalas Clara Lucía Sandoval y Marco Acosta.
Los concejales destacaron que, mientras el Gobierno nacional ha eliminado protecciones específicas mediante el Decreto 1285 de 2023 del Ministerio del Interior, las agresiones a la libertad de culto han aumentado un 31 por ciento en el mismo período, afectando a una población practicante que representa casi el 90 por ciento de los colombianos. La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre los riesgos derivados de la violencia en el país, con incidentes que incluyen ataques a iglesias, vandalismo e intimidaciones durante celebraciones religiosas, como el retiro de la Policía de la Iglesia de San Francisco pese a alertas del PMU, y el reciente asesinato de una familia pastoral en Aguachica.
Cifras alarmantes y llamado a la acción
En el debate del Concejo, se propuso la creación de un sistema distrital de registro de incidentes religiosos, un protocolo unificado contra la discriminación religiosa y campañas de prevención para erradicar esta problemática sistemática. Este primer encuentro sienta las bases para una mesa ciudadana y un Proyecto de Acuerdo que busca visibilizar y contrarrestar el silencio del Estado ante estos hechos.
«Mientras el Gobierno elimina protecciones, las amenazas contra líderes religiosos aumentaron un 50% y las agresiones a la libertad de culto un 31%»
Andrés Barrios, concejal de Bogotá
«El sesgo anti-creyente no puede seguir siendo normal ni invisible en Bogotá; debe ser reconocido, enfrentado y erradicado. La libertad religiosa no es un derecho de segunda categoría»
Andrés Barrios, concejal de Bogotá
«Cuando el presidente irrespeta la fe, envía un mensaje peligroso. Si desde arriba se burlan de lo sagrado, abajo se termina justificando la agresión»
Clara Lucía Sandoval, concejala de Bogotá
«Esto no es aislado. Es sistemático. Y el silencio del Estado lo está permitiendo»
Clara Lucía Sandoval, concejala de Bogotá
Estas iniciativas subrayan la urgencia de proteger la libertad religiosa en un contexto de creciente intolerancia, donde el Estado debe asumir su rol para prevenir que el sesgo anti-creyente se normalice en la capital y el país.












