Abelardo de la Espriella, abogado y candidato presidencial, rechazó la propuesta de la senadora y también aspirante a la Presidencia, Paloma Valencia, de realizar un debate de control político en el Congreso de la República, a solo 40 días de la primera vuelta electoral. De la Espriella, quien hizo pública su posición a través de su perfil en la red social X, argumentó que el Legislativo no es el lugar adecuado para este tipo de eventos, ya que su función principal es legislar y ejercer control político sobre el Ejecutivo, no servir de escenario para campañas electorales. En respuesta a una carta formal enviada por Valencia a otros candidatos como Claudia López, Sergio Fajardo, De la Espriella y Roy Barreras, proponiendo un debate abierto sin filtros y con transmisión en directo por el Canal Institucional y las redes del Congreso, el aspirante insistió en acordar otros escenarios más apropiados.
La propuesta de Valencia surge en medio de tensiones generadas por las restricciones impuestas por el senador Iván Cepeda, quien ha limitado la participación en debates a lo que califica como «extrema derecha» y ha acotado los temas discutidos, generando divisiones entre los bandos políticos. Valencia busca promover un espacio de pluralidad en el Congreso, pero De la Espriella y otros actores, como el expresidente del Congreso Ernesto Macías, se opusieron firmemente, recordando que los debates de control político están diseñados para que los congresistas vigilen a los funcionarios del Ejecutivo, no para confrontaciones entre candidatos presidenciales.
Rechazo fundamentado en la ley y el rol del Congreso
Ernesto Macías, quien presidió el Congreso en periodos anteriores, respaldó la postura de De la Espriella citando la Ley Quinta de 1992, que regula el funcionamiento del Legislativo y establece que el Congreso no es el escenario para debates presidenciales, pues no está contemplado en la normativa. Además, Macías sugirió que los congresistas que son candidatos deberían renunciar a sus curules para evitar el uso indebido de recursos públicos en campañas, subrayando la separación de roles en este momento electoral crucial.
«No estoy de acuerdo en convertir el derecho ciudadano de informarse y contrastar, a través de los debates, en un juego para generar titulares».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
«No es el Congreso el lugar para llevar a cabo un debate presidencial. El Congreso está para legislar y ejercer control político al Ejecutivo; no es una ventana para campañas y candidatos».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
«el Congreso no es el escenario para un debate presidencial. No está en la ley, que regula el funcionamiento del Legislativo».
Ernesto Macías, expresidente del Congreso
«los debates de control político están concebidos para que los congresistas ejerzan vigilancia sobre los funcionarios».
Ernesto Macías, expresidente del Congreso
De la Espriella se mostró dispuesto a participar en debates, pero en los lugares correspondientes, como los medios de comunicación, la plaza pública o escenarios abiertos ante los colombianos. Por su parte, Paloma Valencia criticó esta respuesta al afirmar que rechazar el Congreso equivale a seguir evadiendo el debate con otro pretexto. Esta controversia se intensifica a medida que se acerca la primera vuelta electoral, destacando las diferencias en cómo los candidatos buscan confrontar ideas en un contexto de polarización política.
«Estoy listo para el debate, pero donde corresponde: en los medios, en la plaza pública, ante los colombianos, en escenarios abiertos y de cara al país».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
«eso no es aceptar el debate; es seguir huyendo de él con otro disfraz».
Paloma Valencia, senadora












