La Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo revela que las tasas de interés en Colombia podrían escalar hasta el 12% en diciembre de 2026, mientras la inflación cerraría ese año en un 6,40%, muy por fuera del rango meta del Banco de la República, que oscila entre el 2% y el 4%. Este panorama, basado en las expectativas de analistas consultados en marzo, cuando la tasa de intervención se encontraba en 11,25%, anticipa un escenario de tasas elevadas por más tiempo debido a la persistencia inflacionaria, con proyecciones que sitúan la tasa en 11,75% y 12,00% a corto plazo.
En abril, la inflación se ubicó en 5,63%, y para abril de 2027 se espera que alcance el 5,76%, lo que refleja la dificultad para anclar las expectativas dentro del objetivo monetario. Además, el crecimiento económico proyectado para 2026 es de solo 2,4%, por debajo de estimaciones previas, en un contexto donde el Banco de la República mantiene una política de tasas altas sin lograr reducir la inflación al rango deseado. El dólar se cotizaba en abril a 3.630 pesos, con cierre de año esperado en 3.733, y el precio del petróleo Brent cayó de 118,4 dólares en marzo a 93 dólares en abril, mostrando expectativas estables para la divisa y una baja en los energéticos.
Expectativas de analistas y factores de inversión
Los analistas encuestados por Fedesarrollo destacan un entorno desafiante, donde las condiciones sociopolíticas han superado a los factores económicos como el aspecto más relevante a la hora de tomar decisiones de inversión, lo que añade incertidumbre al panorama macroeconómico nacional.
“los analistas esperan que la tasa de intervención se ubique en 11,75% y 12,00%”.
Analistas, informe Fedesarrollo
“también anticipan que la tasa de intervención se sitúe en 12,00% en diciembre de 2026”.
Analistas, informe Fedesarrollo
“los analistas también prevén que en diciembre de 2026 la inflación cierre en 6,40% por fuera del rango meta del Banco de la República (2% – 4%)”.
Informe Fedesarrollo
Este informe de Fedesarrollo subraya la necesidad de vigilar de cerca la evolución de la inflación y las decisiones del Banco de la República, en un momento en que las tasas altas persisten y los inversores priorizan riesgos sociopolíticos sobre los puramente económicos.












