La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ordenó la resignificación de varios lugares en Bogotá vinculados a los trágicos eventos de la toma y retoma del Palacio de Justicia ocurridos los 6 y 7 de noviembre de 1985, con el objetivo de crear espacios de memoria que visibilicen el daño causado a las víctimas, dignifiquen su sufrimiento y promuevan la verdad y la no repetición. Esta medida, que será anunciada este miércoles 22 de abril, incluye la instalación de placas, murales, recorridos pedagógicos, cátedras y exposiciones, en coordinación con las víctimas y entidades estatales como la Alcaldía de Bogotá, el Ministerio de Defensa y el Ejército Nacional. Los sitios afectados son la Casa del Florero, el Cantón Norte, el Cementerio del Sur, el Parque Villamayor, escuelas de formación militar y museos institucionales del Ministerio de Defensa y el Ejército Nacional.
Las acciones concretas deben iniciarse en un plazo de tres meses para la coordinación con víctimas y entidades, entre tres y seis meses para las exposiciones en museos, y hasta doce meses para la resignificación completa de sitios clave como la Casa del Florero, el Cantón Norte y el Cementerio del Sur. Entre las intervenciones destacadas se encuentra la creación de una Sala permanente “6 y 7 de noviembre de 1985”, así como una cátedra obligatoria de derechos humanos y memoria histórica en todas las escuelas de formación de la fuerza pública. Además, se ordena diseñar e instalar al menos cuatro murales de memoria histórica en los espacios entre las rejas perimetrales del Cantón Norte que colindan con la vía pública, como medida simbólica y restaurativa de los hechos ocurridos en esos días.
Lugares de memoria y sus intervenciones específicas
La Casa del Florero, escenario de interrogatorios y torturas, contará con una sala permanente, recorridos pedagógicos y placas recordatorias. En el Cantón Norte, donde ocurrieron violaciones a los derechos humanos en las caballerizas, se instalará una placa y los mencionados murales visibles desde la calle. El Cementerio del Sur y el Parque Villamayor, utilizados como fosas comunes, recibirán murales y exposiciones históricas. Estas medidas buscan transformar estos espacios en testimonios vivos de las atrocidades cometidas durante la retoma del Palacio de Justicia, incorporando hallazgos de comisiones de verdad y la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en las exposiciones permanentes de los museos institucionales.
“Aquí los vi entrar; Aquí escuché preguntas; Aquí les quitaron sus cosas; Aquí los dividieron; Aquí les hicieron daño; Aquí no los volví a ver”.
Auto de la JEP
“Diseñe e instale al menos cuatro murales de memoria histórica en los espacios disponibles entre las rejas perimetrales del Cantón Norte que colindan con la vía pública, como medida de resignificación simbólica y restaurativa de los hechos ocurridos los días 6 y 7 de noviembre de 1985 en el Palacio de Justicia”.
Auto de la JEP
Esta orden de la JEP no solo obliga a las entidades públicas a actuar de manera inmediata, sino que también involucra directamente a las organizaciones de víctimas en el proceso, asegurando que la memoria histórica se construya de forma participativa y restaurativa. Con estas iniciativas, se pretende evitar la repetición de violaciones a los derechos humanos y honrar a quienes sufrieron en esos sitios durante los eventos de 1985, marcando un paso significativo hacia la reconciliación en Colombia.












