La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), dirigida por Alfred Ignacio Ballesteros, anunció un ambicioso proyecto para proteger 140.000 hectáreas en la cuenca del río Bogotá mediante la delimitación física con mojones en 22 áreas estratégicas, una medida clave para combatir la urbanización ilegal y enfrentar los riesgos del fenómeno de El Niño previsto para la segunda mitad de 2026. Esta iniciativa, que cuenta con una inversión de 50.000 millones de pesos, involucra la instalación de mojones con coordenadas GPS satelitales utilizando el sistema oficial de Colombia y beneficia directamente a 12 millones de personas que dependen del abastecimiento hídrico de esta zona, la más vulnerable del país al desabastecimiento.
El proyecto abarca 28 municipios y el área rural de Bogotá, cubriendo el 44% de los bosques y áreas seminaturales de la cuenca, con el objetivo de frenar la presión urbanística descontrolada y salvaguardar recursos hídricos y ecosistemas esenciales. Manuel González, subdirector del Fondo de Inversiones Ambientales del Río Bogotá (Fiab) y de Infraestructura, participa activamente en esta delimitación que registrará cada mojón con precisión geográfica para una protección efectiva.
Preparativos ante la amenaza de El Niño
La probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño alcanza el 61% entre mayo y julio de 2026, escalando por encima del 90% de septiembre a diciembre, lo que impulsó este anuncio reciente como parte de una gestión proactiva. La CAR, que celebra 65 años de labor en la protección de recursos naturales, ha coordinado reuniones con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), liderada por Carlos Carrillo, el Ideam y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, para fortalecer sistemas como Chingaza, el norte de Bogotá, y las plantas Viesner y Tibitoc.
«No podemos seguir actuando cuando la crisis ya está encima. Eso es gestión reactiva y eso ya fracasó. Es momento de organizarse, articularse y prepararse para el fenómeno de El Niño.»
Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR
Entre los ecosistemas protegidos destacan páramos, corredores biológicos vitales para especies como el oso andino, y zonas clave de abastecimiento hídrico, junto con conectividad ambiental. Como complemento, la CAR impulsa exploraciones de pozos profundos, la ampliación del embalse Neusa, la recuperación de 330 microcuencas y pagos por servicios ambientales en alianza con la ONU, Másbosques y WWF.
«Estamos mejor preparados hoy, pero por ningún motivo podemos confiarnos y tenemos que trabajar conjuntamente frente al riesgo de la presencia de un fenómeno del Niño.»
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
Esta iniciativa representa un paso decisivo en la preservación de la cuenca del río Bogotá, respondiendo a la creciente urbanización y al cambio climático, y subraya la necesidad de articulación institucional para evitar crisis hídricas que podrían afectar a millones en la región.












