El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) ejecutó este miércoles 22 de abril de 2026 el traslado de once reclusos de alta peligrosidad desde la cárcel La Picota en Bogotá, ubicada en el kilómetro 5 vía a Usme frente al Batallón de Artillería del Ejército Nacional, hacia diferentes centros penitenciarios del país. Entre los internos movilizados destaca Francisco “Kiko” Gómez, exgobernador de La Guajira, junto a figuras como Marcos de Jesús Figueroa García, alias “Marquitos Figueroa”; Daimler Corrales Figueroa; Santiago Prada, alias Marco; y Pablo Felipe Prada Moriones, alias BlackJack, ambos hermanos vinculados al Clan del Golfo.
La decisión, impulsada directamente por el presidente Gustavo Petro en el caso de tres de estos reclusos, responde a una serie de escándalos recientes que han sacudido el sistema penitenciario colombiano. Todo inició con la fiesta revelada el 8 de abril en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, donde el cantante Nelson Velásquez amenizó un evento para internos privilegiados, lo que llevó al Inpec a abrir procesos internos. Posteriormente, una requisa en La Picota descubrió licor en celdas, incluyendo botellas de whisky, afectando específicamente a dos hermanos del Clan del Golfo por posesión de bebidas alcohólicas, tres reclusos adicionales por el mismo motivo y otros tres traslados ordenados por el mandatario.
Medidas contra corrupción y privilegios
Esta operación forma parte de una estrategia integral del gobierno y el Inpec para intervenir el sistema carcelario, aislando a líderes de organizaciones criminales y combatiendo redes de corrupción que permiten privilegios a internos de alta peligrosidad. Los traslados buscan garantizar un seguimiento estricto con vigilancia reforzada para prevenir la entrada de objetos prohibidos y erradicar cualquier forma de favoritismo. En total, once reclusos fueron reubicados, tres de ellos por mandato presidencial directo.
Antecedentes criminales de los involucrados
Francisco “Kiko” Gómez cumple condena como determinador de múltiples homicidios, entre ellos el de la exalcaldesa de Dibulla Yandra Brito, su esposo Henry Ustáriz y el conductor Wilfredo Fonseca. Por su parte, Marcos de Jesús Figueroa García, conocido como “Marquitos Figueroa”, fue sentenciado por homicidio agravado, concierto para delinquir agravado y tráfico de armas, liderando una estructura criminal en La Guajira y Cesar. Daimler Corrales Figueroa, integrante de la misma organización, enfrenta pena por concierto para delinquir. Estos movimientos penitenciarios subrayan el compromiso del Inpec por restaurar el orden y la seguridad en las prisiones nacionales.












