La Secretaría Distrital de Salud de Bogotá confirmó este jueves 11 de abril un nuevo caso de sarampión importado, detectado mediante prueba RT-PCR, lo que eleva a cuatro los contagios en la capital y a cinco en todo el país. Ante esta situación, se activaron de inmediato un cerco sanitario, una investigación epidemiológica exhaustiva, el rastreo de contactos y la vacunación de bloqueo, en coordinación con la Sala de Análisis de Riesgo y el Instituto Nacional de Salud, como parte de una vigilancia intensificada para prevenir la propagación del virus altamente contagioso.
Los cuatro casos en Bogotá corresponden a viajeros internacionales: tres procedentes de México y uno de Estados Unidos, sin que se hayan registrado contagios autóctonos en la ciudad hasta la fecha. El paciente más reciente se encuentra en manejo domiciliario sin complicaciones, mientras que a nivel nacional se investigan 286 casos sospechosos. Estas alertas subrayan el riesgo asociado a la movilidad internacional, pese a los avances de Colombia en la eliminación del sarampión.
Esquema de vacunación y medidas preventivas
Las autoridades enfatizan la importancia de completar los esquemas de vacunación, con la primera dosis recomendada a los 12 meses de edad y el refuerzo a los 18 meses, dirigidos especialmente a niños menores de 10 años y personas con riesgo por viajes al exterior. En lo que va del año, se han aplicado más de 33.000 dosis contra sarampión y rubéola, junto con más de 50.000 de la vacuna triple viral en población infantil, y se cuenta con 97.600 dosis disponibles. La vacunación es gratuita en más de 200 puntos de la ciudad, incluyendo el aeropuerto El Dorado y las terminales de transporte.
«Es fundamental que los niños y niñas menores de 10 años tengan su esquema completo.»
Autoridades de la Secretaría Distrital de Salud
Este brote importado reafirma la necesidad de un llamado urgente a la población para completar los esquemas de inmunización y evitar brotes locales, en un contexto donde Colombia ha logrado progresos significativos en el control de la enfermedad, pero enfrenta desafíos por el flujo migratorio global.












