La Policía Nacional de España detuvo en Valencia a una cuidadora colombiana de 32 años acusada de liderar una operación ilícita de tráfico de drogas desde el domicilio de una mujer de tercera edad con deterioro cognitivo por demencia senil, a la que atendía como parte de sus labores diarias. La investigación se inició tras la denuncia presentada por el hijo de la anciana en la Comisaría del Distrito de Abastos, quien descubrió una bolsa con sustancias estupefacientes, una báscula de precisión y otros objetos relacionados con la manipulación de drogas, incluso entregando fotografías como prueba inicial.
En un operativo policial diseñado para interceptar a la sospechosa al inicio de su jornada laboral, los agentes allanaron el inmueble donde incautaron importantes cantidades de drogas, incluyendo 113 gramos de metanfetamina, 17 gramos de cocaína, 6,5 gramos de cocaína rosa, 27 gramos de éxtasis, además de 280 euros en efectivo. Entre los objetos decomisados se encontraban utensilios para la manipulación de estupefacientes, dos bolsas con pastillas rosas, una papelina con sustancia blanca y varias bolsas que contenían polvos blancos. Durante el procedimiento, la detenida intentó deshacerse de parte de las sustancias arrojándolas por el inodoro, pero los policías lograron recuperar la mayor parte del material.
Implicaciones judiciales y contexto familiar
La mujer de avanzada edad, quien recibe cuidados de dos personas en su hogar, se convirtió en escenario involuntario de esta actividad delictiva, lo que resalta la vulnerabilidad de los mayores con problemas cognitivos. La cuidadora colombiana fue puesta a disposición judicial acusada de un delito contra la salud pública, mientras que la investigación permanece abierta para determinar la posible implicación de otras personas en la red de distribución. Este caso subraya los riesgos asociados al tráfico de drogas en entornos domésticos aparentemente seguros, especialmente cuando involucran a nacionales colombianos en el exterior.












