Las disidencias del Estado Mayor Central al mando de Iván Mordisco desataron una ofensiva brutal con once ataques en apenas veinticuatro horas entre el 24 y 25 de abril de 2026, dirigidos contra la fuerza pública y civiles en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca. El saldo más trágico se registró en Cajibío, Cauca, donde una pipeta explosiva lanzada contra un bus en la vía Panamericana dejó doce muertos, incluyendo varios indígenas, y decenas de heridos. Estos atentados, perpetrados por frentes bajo el mando de alias Marlon, cabecilla zonal con una recompensa de cinco mil millones de pesos, incluyeron bombas, carro-bomba y drones cargados de explosivos en municipios como Cali, Palmira, Cajibío y El Tambo, en una clara arremetida contra el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
La escalada de violencia inició la mañana del 24 de abril en el Cantón Pichincha de Cali con un vehículo cargado de explosivos que no causó víctimas mortales, seguido de un carro-bomba contra el Batallón Agustín Codazzi en Palmira, que solo generó daños materiales. En El Tambo, Cauca, drones impactaron las antenas del radar de Santana, afectando su operación, aunque la Aeronáutica Civil neutralizó tres de estos aparatos y calificó el hecho como terrorista. Videos circulando en redes sociales muestran vehículos incinerados en Cajibío, evidencia del caos sembrado por estos grupos armados.
Respuesta presidencial y medidas de seguridad
En reacción a esta ola de atentados, el Gobierno Petro trasladó al Ministerio de Defensa y la cúpula militar al suroccidente del país para un consejo de seguridad enfocado en recuperar el poder territorial perdido. Este año 2026 ya acumula cuarenta y siete masacres según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), y los eventos se producen en las vísperas de la primera vuelta electoral presidencial, agravando la tensión nacional.
«Los que atentaron y mataron a siete civiles e hirieron a 17 civiles más en Cajibío, muchos indígenas entre ellos, son terroristas, fascistas y narcotraficantes. Su jefe se llama alias Marlon, plenamente identificado por la inteligencia policial y militar. Los frentes de alias Iván Mordisco en el Cauca son delincuentes criminales contra la humanidad y así deben ser tratados. Quieren que la extrema derecha: el fascismo, gobiernen a Colombia porque saben que con ellos hacen sus negocios de cocaína y oro ilícito»
Gustavo Petro, Presidente de Colombia
El presidente Petro condenó en duros términos estas acciones, señalando a las disidencias como criminales contra la humanidad vinculados al narcotráfico y al oro ilícito, y urgió un tratamiento firme contra ellos. Autoridades intensifican la búsqueda de alias Marlon mientras el país enfrenta esta nueva embestida en una región estratégica y volátil.












