La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación formal contra el exciclista Luis Alberto “Lucho” Herrera, campeón de la Vuelta a España en 1987, y su hermano Rafael Herrera Herrera, por su presunta responsabilidad en la desaparición forzada de cuatro vecinos ocurrida en 2002. Los hechos se relacionan con un conflicto por la propiedad de tierras en una finca ubicada en Fusagasugá, Cundinamarca, y en la zona de Silvania para arriba, donde los hermanos habrían pagado la suma de mil millones de pesos a paramilitares de las Autodefensas Campesinas del Casanare, lideradas por Héctor Germán Buitrago Parada, alias Martín Llanos, para secuestrar y ejecutar a las víctimas, señaladas falsamente como milicianos de la guerrilla tras negarse a vender sus parcelas.
Según testimonios de exparamilitares revelados en un documento de Noticias Uno, los hermanos Herrera se reunieron en varias ocasiones con miembros de los grupos armados ilegales para planificar los crímenes. Óscar Andrés Huertas, alias Menudencias; Ángel Rodrigo Das, alias Cascarón; Luis Fernando Gómez, alias Ojitos o Ferney; y Rafael Antonio Sáenz, patrullero de finanzas, han aportado declaraciones clave que confirman estos encuentros y el mecanismo de pagos voluntarios que permitían a civiles solicitar favores como el asesinato de personas específicas. La entrega del dinero se realizó en el Meta, como parte de lo que los autores clasificaron como una “vuelta especial y estratégica”.
Testimonios que estremecen
Los exparamilitares detallaron el modus operandi: tras rondar la propiedad, los hermanos Herrera contactaron a los grupos ilegales para “recoger” a los vecinos problemáticos. Estos pagos voluntarios funcionaban como un servicio a la carta, donde por una suma millonaria se garantizaba la eliminación de quienes obstaculizaban intereses económicos, en este caso, la disputa territorial que escaló a la violencia extrema.
“Por estos hechos se pagó la suma de mil millones de pesos por parte del señor Luis Alberto Herrera Herrera, quien le bajó el dinero al señor Héctor Hernán Buitrago Parada, alias Martín Llanos, al Meta”
Óscar Andrés Huertas, alias Menudencias, exparamilitar
“Al pasar unos quince o veinte días, me llama don Rafael, que si podíamos vernos en la finca de don Lucho, de Silvania para arriba. Fuimos en una moto. Entonces, Lucho Herrera me dice que tiene un problema con una gente, que están rondando alrededor de la finca, que son milicianos de la guerrilla. Entonces, me dijo que toca recoger a esa gente, matarla”
Luis Fernando Gómez, alias Ojitos o Ferney, exparamilitar
Esta investigación resalta el oscuro vínculo entre figuras públicas y paramilitares durante los años más intensos del conflicto armado en Colombia, donde el control territorial por tierras se pagaba con sangre. Las declaraciones ante la justicia especial para la paz subrayan la necesidad de esclarecer estos crímenes de lesa humanidad, dejando en evidencia cómo el dinero facilitaba la impunidad en regiones como Cundinamarca y el Meta.












