Las intensas lluvias registradas el domingo 26 de abril provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra en varios municipios de Cundinamarca, generando el cierre total de vías clave como los kilómetros 95 y 96 de la vía nacional Mosquera-La Mesa, en la vereda Curubital, y afectando viviendas, carros, motocicletas y buses intermunicipales. Según el balance preliminar de la Delegación Departamental de Bomberos y el Cuerpo de Bomberos de Bojacá, estos eventos se originaron por el desbordamiento de quebradas, lo que obligó a la intervención inmediata de organismos de socorro y la concesión vial para atender la emergencia.
En el municipio de Bojacá, particularmente en las veredas Barro Blanco, Cubia y Santa Bárbara, se desplegaron cuadrillas de trabajo en los kilómetros 98 y el peaje Mondoñedo para despejar los bloqueos y evaluar los daños. Hasta el momento, no se reportan personas lesionadas, aunque varios vehículos quedaron inmovilizados por el lodo y el agua, impactando la red vial estratégica del departamento.
Evaluación de daños y activación de protocolos
La Delegación Departamental de Bomberos activó la evaluación EDAN en Bojacá para determinar el alcance de los daños en infraestructuras y las necesidades de las comunidades afectadas, mientras que los equipos de socorro continúan trabajando en la recuperación de las vías principales. Este incidente resalta la vulnerabilidad de la región ante fenómenos climáticos intensos, con un llamado a la precaución por parte de las autoridades.
El balance preliminar subraya la ausencia de heridos, pero destaca la magnitud del impacto en la movilidad y las propiedades, recordando la importancia de los planes de contingencia en zonas propensas a estas eventualidades por fuertes precipitaciones.












