La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) detectó, a través de su sistema de control digital conocido como «el ojo de la Dian», una presunta red de contrabando textil y devoluciones irregulares de IVA que involucra a la marca Lili Pink, actualmente en un proceso de extinción de dominio impulsado por la Fiscalía General de la Nación. La investigación, originada en 2022, reveló accesos inusuales a bases de datos y solicitudes repetidas de devoluciones de IVA por parte de funcionarios de la Dian, vinculados a empresas del sector textil con dirección en Barranquilla.
El sistema interno de la Dian monitoreó en tiempo real patrones irregulares, como accesos no coincidentes con las funciones asignadas y cruces de información sospechosos en el sector textil. Estos hallazgos llevaron a una denuncia ante la Fiscalía en 2022, y cuatro años después se han registrado avances judiciales significativos. Durante un allanamiento, se encontró una libreta con anotaciones detalladas de sobornos, lo que fortaleció las pruebas contra la red. Más de 30 empresas del sector textil fueron constituidas en una misma dirección en Barranquilla durante dos décadas, operando como proveedoras fantasma que tramitaban devoluciones de IVA y cesaban actividades sin continuidad.
Esquema de facturas falsas y contrabando
El esquema delictivo utilizaba facturas de papel para simular ventas de telas e insumos inexistentes, con el fin de justificar devoluciones de IVA y legalizar mercancía de contrabando. Estas empresas facilitaban la salida irregular de recursos públicos mediante trámites irregulares realizados por funcionarios de la Dian. El reporte inicial sobre estas irregularidades fue publicado por El Colombiano en 2022, marcando el inicio de la visibilidad pública del caso.
Este caso pone en evidencia las vulnerabilidades en los controles aduaneros y tributarios, destacando la importancia de herramientas tecnológicas como «el ojo de la Dian» para combatir la corrupción y el contrabando en Colombia.












