Desde Lisboa, Portugal, el Alto Comisionado para la Paz, Otty Patiño, criticó con dureza la mala voluntad de los grupos armados responsables de la escalada de violencia en el suroccidente del país, particularmente en Cauca y Valle del Cauca, pero dejó abierta la puerta a la negociación ante la menor señal de interés por parte de estas estructuras. Sus declaraciones se produjeron durante la conferencia internacional «La paz total: análisis y lecciones de Colombia para el mundo», en medio de un contexto marcado por un atentado con un cilindro explosivo en la vía Panamericana que dejó 20 muertos, todos civiles, y múltiples ataques atribuidos a presuntos disidentes de las Farc.
La región de Cauca, descrita como una de las más complejas por la presencia de diversas estructuras ilegales, muchas de ellas ajenas a los procesos de negociación, ha sido escenario de una intensificación de acciones armadas que han puesto en jaque los esfuerzos del Gobierno por avanzar en su política de Paz Total. Pese a estos episodios recientes, Patiño enfatizó que el Estado mantendrá su enfoque en el diálogo con aquellos grupos dispuestos, recordando que actualmente hay 10 organizaciones armadas en fases avanzadas de negociación que podrían conducir al cierre de este ciclo de conversaciones con el Ejecutivo.
Disposición al diálogo y respuesta firme
El funcionario dejó claro que, aunque el Gobierno está listo para sentarse a la mesa «a la menor señal que ellos tengan de querer participar en unos diálogos, ahí estará», también calificó los recientes hechos como «un tema policial, militar, un tema de justicia». Esta postura busca equilibrar la mano extendida para la paz con una respuesta contundente ante la persistencia de la violencia, en un momento en que el país busca consolidar una dinámica de irreversibilidad en sus procesos de paz, aun reconociendo que quedarán pendientes por resolver.
«Han reiterado su mala voluntad de continuar en el ejercicio de la violencia»
Otty Patiño, Alto Comisionado para la Paz
En su intervención, Patiño también destacó la importancia de obtener respaldo internacional para estos esfuerzos, vinculando a Portugal en esta búsqueda de apoyo global que permita compartir las lecciones de Colombia en materia de construcción de paz. Mientras tanto, el Gobierno insiste en no desviarse de su hoja de ruta, priorizando tanto el diálogo con los 10 grupos en proceso como la neutralización de las amenazas que operan fuera de estos mecanismos en regiones como Cauca y Valle del Cauca.
«Vamos a dejar muchos pendientes, pero la idea es generar una dinámica de irreversibilidad»
Otty Patiño, Alto Comisionado para la Paz












